“SI YO FUERA PRESIDENTE”, es una recolección de información, hecha por Jenaro Villamil, de todo lo que hay detrás de Enrique Peña Nieto, el gobernador mexiquense y político que más se ve en medios publicitarios; aquel que está haciendo abuso excesivo de la información mediática a cargo del erario del Estado de México, de su supuesta galanura y las obras realizadas en dicho Estado, para atraer la atención de la ciudadanía del país. Sí, el mismo que se perfila para ser el candidato del PRI a la contienda electoral del 2012.
Peña Nieto se integró al Partido Revolucionario Institucional en 1984, fue nominado como candidato a diputado local por el Distrito XIII, con cabecera en Atlacomulco en 2001, en la LV Legislatura. Pero fue hasta el inicio de campaña de Arturo Montiel para gobernador del Estado de México, cuando Peña Nieto tuvo mayor presencia en la escena política, ya que formaba parte del equipo de éste.
Gracias a la descendencia y parentesco de grandes políticos de que proviene, siendo primo del mismo Montiel y descendiente de la familia del Mazo, Peña Nieto ha logrado colocarse entre el grupo político más poderoso de la historia del Estado de México. Nos referimos al Grupo Atlacomulco, el cual tiene su origen al ser fundado por Isidro Fabela en 1942, y como mayor representante a Carlos Hank González. Quienes desde sus inicios, han pretendido colocar a un miembro de dicho grupo (perteneciente al PRI) en la silla presidencial, lo cual hasta el momento no han logrado.
Este joven político tras ser apoyado por algunos miembros del grupo mencionado anteriormente, en el 2005 fue registrado como candidato del PRI a la gubernatura del Estado de México, formando una alianza con el Partido Verde Ecologista de México. Ganando las elecciones del 3 de julio del 2005, las cuales debido a impugnaciones provocaron que hasta el 12 de agosto del mismo año, Peña Nieto recibiera notificación como Gobernador electo.
Desde el inicio de su periodo como Gobernador el 15 de septiembre del 2005, Peña Nieto se ha jactado de cumplir los compromisos que contrae con los mexiquenses, pero ¿dónde queda lo ocurrido en San Salvador Atenco?, ¿el aumento de violencia e inseguridad en el EDOMEX?, ¿los enormes gastos a cargo del erario mexiquense para publicidad en información mediática?, esas son sólo algunas interrogantes que para aquellos que pretenden que el Golden Boy del PRI llegue a la presidencia, deben desaparecer de la memoria de la ciudadanía.
Varios son los interesados en que Peña Nieto llegue a la presidencia del país. Ya que el gobernador mexiquense representa la mejor inversión para que el PRI recupere la presidencia. Dentro de los más interesados en posicionar a Peña Nieto como el próximo presidente de la república, encontramos al ex presidente Carlos Salinas de Gortari, quien lo asesora, apoya y recomienda, ya que mantenerse cerca del joven político le ha sido útil para regularizar su figura pública, sin limitar su asistencia a actos protocolarios. Así mismo, hay interés mostrado por parte de brokers políticos como Emilio Gamboa, líder de los diputados priístas, Bernardo G., empresario de Televisa, que ya están apostándole todo al niño bonito del PRI, pese que hace algunos años, era un desconocido en la vida política nacional.
Enrique Peña Nieto proviene de una distinguida familia, tiene parentesco con cuatro ex mandatarios mexiquenses, Isidro Fabela Alfaro, Alfredo del Mazo Vélez, Salvador Sánchez Colín y Alfredo del Mazo González; todos éstos pertenecientes al tan mencionado grupo Atlacomulco. Licenciado en Derecho, egresado de la Universidad Panamericana, y con posgrado en el ITAM; dos instituciones que han sido cuna de algunos priístas muy conocidos por sus actos de corrupción.
Al iniciar su mandato como gobernador Peña Nieto afirmó: “El gobernador Arturo Montiel ha encabezado una administración que ha dejado huella”; claro que dejó huella, sobre todo al descubrir los gastos excesivos que dicho ex mandatario hizo con su entonces esposa Maude Versini, y obviamente, como es costumbre de todo político, los gastos fueron a cargo del erario público. Estos sucesos, fueron dados a conocer por Televisa, que ha recibido importantes cifras por parte del PRI, para hacer a sus diversos personajes del agrado de la sociedad del país.
Arturo Montiel pagó grandes cantidades para aparecer en varios medios publicitarios, y crear una imagen de político preocupado por la ciudadanía, aspirando a presidente en el 2006. Pero quién se iba a imaginar que está empresa a la que pagó tanto, sería la misma que daría a conocer sus irregularidades en el canal de televisión abierta más visto, el canal 2, el día 10 de octubre del 2005.
Una vez más la historia se repite, Peña Nieto es el gobernador que más gasta en información mediática, beneficiando en su mayoría a Televisa, a través de una empresa intermediaria llamada TV Promo, misma que lo asesoró para deslindarse de los negocios y diversas operaciones hechas por Montiel.
Lo importante aquí, no es el gasto oneroso que el gobernador hace en dicha publicidad; la importancia está en explotar la imagen de éste y sus 400 compromisos cumplidos (mencionando al tren suburbano como el principal de todos éstos, sin mencionar lo ocurrido en un accidente al inicio de la apertura de dicha línea), para acaparar la atención y agrado de la sociedad, haciendo un tipo de pre campaña, ganando terreno así, para las elecciones del 2012. El total de inversión en tiempos de televisión se fijó en 691 millones 734 mil pesos. Que ocultar dichas inversiones en propaganda es tarea de los brokers, a quienes corresponde maquillar, y encubrir esta costosa campaña que, como ya se mencionó, constituye parte de la precampaña anticipada rumbo a las elecciones presidenciales. Tal parece que se ha establecido un decreto por parte del mandatario del EDOMEX, para que la transparencia en información referente a los gastos mencionados, no se dé.
Antes de fallecer en agosto del 2001, Carlos Hank dejó su último proyecto ambicioso. En ese momento se encontraba como gobernador Arturo Montiel, que al ver dicho proyecto, no se pudo negar a apoyarlo, guiado por su gran ambición. Se trataba del nuevo aeropuerto alterno al de la Ciudad de México. Visualizando algunos terrenos del lago de Texcoco, como los idóneos para la construcción del mismo. El 23 de octubre del 2001, el gobierno de Vicente Fox anunció que el nuevo aeropuerto se construiría en Texcoco, este fue el factor detonante del complejo problema social que se surgió en los pueblos más afectados, especialmente, San Salvador Atenco. Olvidándose de que dichos terrenos, son los que albergan cinco lagos, diversas especies de aves migratorias y variedad de plantas. Por lo tanto el daño ecológico para esta zona, sería brutal.
Tratando de intimidar a los pobladores para que cedieran sus terrenos y dejaran de oponerse al proyecto, Montiel envió a algunos de sus voceros, para decirles a los pobladores que si no accedían a lo dispuesto por gobernación, serían despojados de manera ilegal y obviamente con violencia de por medio. El estilo hankista seguía presente. La entrega de una carta a la SCT en donde supuestamente aceptaban los pobladores el decreto expropiatorio, fue lo que provocó la furia de estos.
Era tan indignante lo expuesto en el decreto, ya que pretendían pagarles entre 7.20 y 25 pesos el metro cuadrado a los propietarios de Atenco. Por lo cual, los Atequenses tomaron medidas rápidamente e iniciaron un frente en contra de la construcción del tan famoso proyecto, manifestándose más de 300 pobladores en el Zócalo capitalino.
La reacción oficial y mediática fue bárbara, ante la protesta de los Atequenses. Se les acuso de “violentos, salvajes, enemigos del progreso”, todo con el fin de mostrar una mala imagen de los Atenquenses por el hecho de luchar por sus derechos. Pero el golpe en contra de este grupo, se dio el 11 de julio del 2002, un ejército de la fuerza federal, enviados por el entonces gobernador Arturo Montiel, agredieron de manera brutal a ejidatarios de San Salvador Atenco. Este hecho se divulgo a nivel nacional, generando el apoyo por parte de diversos frentes y grupos ambientalistas, como también de la mayoría de la sociedad mexicana. El proyecto se canceló, lo cual no fue del agrado de quienes se encontraban detrás.
Pasados ya cuatro años de tan indignantes hechos, Peña Nieto decidió contra atacar a este movimiento, el 3 y 4 de mayo del 2006; días en que sostuvo dos reuniones con el procurador general de la República, Eduardo Medina Mora, y con Miguel A. Yunes, subcoordinador del Consejo Nacional de Seguridad Publica, con quienes toma la decisión de hacer uso de la fuerza pública para resolver el problema.
Más de mil policías federales y estatales, enviados por el gobernador mexiquense, cometieron actos brutales y violentos; dejando claro, una vez más, el autoritarismo del gobierno. El resultado de este cobarde ataque fue de 2 jóvenes asesinados, alrededor de 27 casos de abuso sexual a mujeres, varios desaparecidos, más de 100 golpeados, 96 con lesiones externas y algunos detenidos.
Las condenas rebasan los 30 años, lo cual es indignante; así como, el hecho de que los detenidos hayan sido llevados al penal de máxima seguridad de la palma; lo cual sería justo si habláramos de narcotraficantes, violadores, asesinos, personas que realmente lo merezcan, pero en este país, esas personas, son las que más privilegios tienen.
Peña Nieto quedó deslindado de cualquier responsabilidad, así como los policías federales y estatales que participaron en el operativo.
Pero ante estos hechos, la imagen de Peña Nieto no se vino abajo, al contrario, sus aliados en publicidad mediática han explotado su imagen de gobernador cumplidor a más no poder. Después de tanta publicidad a favor, el caso Atenco dejó de ser mencionado en medios “informativos”. Pero a inicio de este año se empezaron los casos de influenza, pandemia para la cual el EDOMEX no estaba preparado; ya que ni siquiera contaban con un secretario al mando del sistema de Salud. Razón por la cual, Peña Nieto se vio nuevamente en problemas ante la falta de manejo de la situación.
No sólo el caso Atenco, la ineficiente respuesta ante los casos de influenza en el Estado de México, la cifra de femicidios que va en aumento, el gran poder del narcotráfico en el estado y la muerte de su esposa Mónica Petrelini han sido obstáculos que se han presentado en la vida de Peña Nieto; Los cuales fácilmente ha logrado cubrir, y algunos de ellos tratando de dejar en el olvido, o abusando de su tragedia personal en un elemento central de su publicidad mediática.
El audaz manejo de estas situaciones se da gracias a que cuenta con aliados de toda clase de poder; desde grandes políticos, jueces, ministros y el grupo Atlacomulco que lo respalda, y también de los poderosos representantes de la iglesia católica; con quienes la relación es demasiado estrecha, así como de las dos televisoras más vistas a nivel nacional, Televisa y TV Azteca, quienes no dejaran que la imagen del Gobernador Mexiquense decaiga.
¿Qué podemos esperar de hoy en adelante, Si la estrategia para que el gobernador mexiquense llegue a la presidencia ya está en curso? Más conflictos sin resolver, abuso de información mediática, gastos excesivos a cargo del erario.
Lo cierto es que Peña Nieto cuenta con un gran respaldo (Grupo Atlacomulco), que de cualquier forma tratará de llevar a cabo el objetivo de posicionarlo como el Presidente de México en el 2012 y recuperar el poder perdido por el PRI desde el 2000. Pero entre las redes de poder todo puede cambiar. Así que la pregunta es: ¿Logrará Peña Nieto llegar a ser Presidente?, sólo nos queda esperar el transcurso del tiempo y observar las formas en que se sigue desarrollando este ambicioso plan. Lo que si considero que ya alcanzó Enrique Peña Nieto, es pasar a la historia, como uno de los políticos más corruptos.
Bibliografía: Villamil, Jenaro, SI YO FUERA PRESIDENTE, Querétaro, Quebecor World, S.A. de C.V., 2009.







