Posts Tagged ‘multinacionales’

Chetos: Chatarra sintética

21 julio, 2011

Consumo responsable, ¡no devores el mundo!

5 marzo, 2011

La semana pasada estuve en Valencia y
aprovechamos para ir a comer a la playa de
la Malvarrosa. Una paella, faltaría más. La
paella contenía arroz proveniente de
Indonesia, camarones de Ecuador y la India,
calamares de Argentina, pollo alimentado
con maíz brasileño, conejo alimentado con
soja boliviana, verduras de Marruecos,
espárragos de Perú y Chile y todo eso con
cariño y a fuego lento… con gas que nos
llega desde Argelia. Para terminar, un café
ugandés con azúcar dominicano y en el
centro de la mesa unas flores colombianas.
¿Nos estamos comiendo el mundo? Fragmento de: Ferrán García – Nos comemos el mundo: Deuda Ecológica y soberanía alimentaria. (Si a alguien le interesa el artículo, escribame y les envio la revista versión electronica en que fue publicado.)

Vivimos en una sociedad consumista por excelencia. En eso nos han convertido los dueños del mundo. Vivimos esclavizados por el dinero, la propaganda, publicidad y de un monton de artículos inservibles, innecesarios para tener una vida digna. Desgraciadamente, casi nadie hace consciencia de que, hacer compras no es una actividad inofensiva. Cuando nosotros adquirimos un artículo en venta, generalmente no pensamos en toda la cadena de esfuerzos que se requirieron para que ese producto pudiera estar ahí, listo para nuestro consumo.

Sería una buena actividad que, cuando creemos necesitar comprar algo, antes de hacerlo hicieramos una refelxión. Primeramente, si realmente necesitamos tal producto, o si en realidad sólo es un capricho nuestro por ser la novedad o por el hecho de que «nos ayudará» a vernos mejor. Si se decide que realmente se necesita, pues aveces no queda de otra, pero sé que la mayoría de las veces, esa necesidad no es real y entonces, podemos prescindir de ello.

También hay que reflexionar lo que ya mencione antes, en toda la cadena por la que ese producto ha tenido que pasar para estar ahí. Seguramente para su fabricación se requirieron materias primas que algún jornalero debió obtener de la naturaleza. Pensemos también en la fábrica, donde otro jornalero más debió ensamblar el rpoducto. Y por qué no, pensemos también en el dueño de la empresa, que está tranquilamente sentado en un gran sofá, disfrutando de las ganancias obtenidas a base del trabajo de los trabajadores y de la ignorancia del consumidor.

Muy fácilmente alguien podría refutar esto argumentando que, si dejamos de consumir, esos jornaleros que menciono podrían perder el único sustento que tienen para sobrevivir. Bueno, para empezar, normalmente las grandes empresas multinacionales, emplean a sus jornaleros bajo condiciones miserables de trabajo, con largas jornadas de trabajo, por un salario de miseria que ni siquiera cubre todas sus necesidades, expuestos a sustancias tóxicas y a accidentes laborales y con  prohibiciones a la organización sindical. Por otro lado, al destinatario final, ya nos nos miran como seres humanos, sino como simples consumidores.

Ahora, estas empresas invaden territorios ricos en recursos naturales y «emplean» a los pobladores, que anteriormente, ya vivían ahí y tenían otro tipo de actividades; pero ahora, como la multinacional ha adquirido todo, no les queda más que trabajar para ellos. Han sido invadidos y les han arrebatado sus tierras por un precio muy bajo equiparandolas con las ganancias que se obtendrán.

Leí apenas en RIUS (En la trukulenta historioa del capitalismo), un ejemplo para darnos cuenta de la ganancia capitalista, más o menos era así: Un jonalero es empleado para fabricar zapatos y le pagan por jornada, no por la cantidad de zapatos fabricados. Su sueldo es de $100 la jornada de 8 horas. En esa jornada fabrica 5 pares de zapatos. Cada par, la empresa lo venderá a $100. Es decir, la ganancia es de $500, menos los 100 del jornalero, $400. Menos los impuestos y no sé que tantas estupideces más, a la empresa le venían quedando algo así de $250. Y ahora, supongamos que la empresa tiene 100 jornaleros trabajando. Es decir, multipliquemos 250*100. Sí, la ganancia del empresario será de $25,000, al día, sin moverse de su cómodo sofá, minetras que cada uno de los jornaleros recibirá un salario de $100. (bueno, no recuerdo con exactitud el ejemplo, pero así era más o menos y creo que se entiende la idea).

Es decir, al consumir irresponsablemente, estamos fomentando este maldito sistema de explotación. Que muchas personas (incluidos niños), pasen el resto de sus vidas sometidos a unas cadenas invisibles, pero aún así, pesadas y dolorosas. Estamos ayudando a que los dueños del mundo incrementen cada vez más sus riquezas y con eso, su poder y control. ¡Ya basta de ser sus borregos!

¿Cómo ser un consumidor responsable?

Pon atención en dónde y cómo gastas tu dinero. ¿Tu dinero va a apoyar a compañías a las que no les importas? ¿Están estas compañías destruyendo el medio ambiente, matando animales, tratando como mierda a la gente que trabaja para ellas? ¿Están intentando por todos los medios venderte un producto que te provoca cáncer? ¿Está su publicidad diseñada para manipularte, hacerte sentir insegura o para hacer que sus productos parezcan más de lo que realmente son? ¡No necesitas dar a esas cabronas tu dinero! De la misma forma, ¿compras muchas cosas que realmente no necesitas? Refrescos y comida basura, por ejemplo. ¿Acabas gastando mucho dinero cada vez que quieres divertirte y relajarte? Hay miles de cosas que tú y tus amig@s podéis hacer que son divertidas, creativas, y que no cuestan dinero. En cuanto experimentes un poco, te darás cuenta de que disfrutas mucho más de la vida cuando no estás pagando continuamente por todo. Este frangmento lo obtuve de: Guerrilla Latina


Pensemoslo bien antes de comprar ese producto que tanto anhelamos, quizas alguien al otro lado del mundo se está muriendo por obtener los recursos para la fabricación de tu capricho. Probablemente, alguien sufrió un accidente laborar en la fabrica en donde se ensambló ese producto (y sin tener derecho a justicia, simplemente fue despedido porque ya no es útil para el trabajo). En la menos peor de las situaciones, tal vez simplemente estás apoyando a los más poderosos y ricos que sigan incrementando su poder y riqueza a costa de la esclavitud de las personas que no les queda otra opción más que someterse a los peligros del mercado laboral para poder sobrevivir, y esclavizandote a ti mismo consumiendo lo que realmente no necesitas.

16 de Octubre, Día mundial de lucha contra McDonalds

16 octubre, 2009

El 16 de octubre, día mundial de la alimentación, se celebra, también, el día mundial de lucha contra McDonalds. A primera vista esto puede parecer un disparate: ¿Qué tiene esta empresa de especialmente malo? ¿No es otro berrinche más de los cuatro loquitos “contreras” que siempre se oponen a todo, por principio? Pues no, no lo es. Las razones que tenemos contra Mc Donalds (y contra otras empresas multinacionales del rubro de la comida rápida, como Burger King, su competidora más cercana) son muchas y serias.

Resumiendo:

1.McDonalds y las empresas similares destruyen el medio ambiente: La carne de las hamburguesas proviene de reses criadas en lo que antes fueron selvas tropicales de Centroamérica, deforestadas por esta empresa para la explotación ganadera, destruyendo recursos valiosísimos en aras de la ganancia inmediata.

2. Mc Donalds y las empresas similares explotan y se aprovechan de la miseria de los pueblos de Centroamérica: Los trabajadores de las estancias mencionadas son peones mal pagados de situación laboral precaria, a los que no les queda otra opción que aceptar estas condiciones, empujados por la miseria.

3. McDonalds explota y se aprovecha de la necesidad de sus propios empleados: Esta empresa aplica, con cajeros, mozos, parrilleros y demás empleados, una estricta política de “no huelgas, no reclamos, no sindicatos y no estabilidad”, política que aplica sin restricciones a nivel mundial, sin importarle ni adaptarse a la legislación laboral de cada país. ¡Y todavía se supone que cada pueblo debe de estar agradecido cuando McDonalds decida abrir una sucursal en su país, ya que “las inversiones” siempre son buenas (el dinero nunca hiede) y “generan empleo” (no importa en qué condiciones, también la esclavitud y la mita eran generadoras de empleo, hay que decirlo)! Que nuestros ridículos gobiernos latinoamericanos –que sólo son fuertes con el débil- se arrodillen ante cualquier multinacional no es nada nuevo, que el gobierno de los EEUU permita a las mismas multinacionales hacer y deshacer a su antojo tampoco, ya que siempre se ha guiado por la frase de Theodore Roosvelt “lo que es bueno para la General Motors..” (jaja, la General Motors). Nos sorprende que también los baluartes europeos del «estado del bienestar», donde los derechos del trabajador eran una «conquista» al parecer irreversible (anda y fíate del Estado para que te defienda), lo permitan. McDonalds está en la punta de lanza de la destrucción, a la chita callando, de los derechos laborales.

4. McDonalds y otras empresas similares venden un producto básicamente dañino para la salud, y además buscan capturar al público infantil. La “comida chatarra” no es completa. Tiene serias deficiencias en el área de las vitaminas, sobre todo. Lo que no sería tan grave si se vendiera como un producto aislado, pero se vende como una alternativa completa de almuerzo y merienda ¡e incluso de merienda escolar! Un niño que casi todos los días almuerce o meriende comida de McDonalds correrá un serio riesgo de desarrollar enfermedades cardiacas, por la cantidad de colesterol que tiene esta porquería. Qué , además, va acompañada de gaseosas que no alimentan, que están llenas de azúcares (que sólo engordan y atacan los dientes) y contienen cafeina, un ingrediente adictivo. Si a las tabacaleras se les exige que coloquen el cartelito “fumar es dañino para la salud” en las cajetillas y paquetes, ¿por qué no hacer lo mismo con McDonalds y similares? Si una tabacalera buscara capturar al público infantil, ¿no nos parecería escandaloso? Se dirá que una hamburguesa de vez en cuando no hace daño, pero un cigarrillo una vez por mes o incluso por semana no creemos que cause tampoco ningún problema. Se dirá que esta comida, a diferencia del tabaco, no es adictiva (lo cual habría que comprobar) pero la marihuana tampoco genera más que una ligera dependencia psíquica, ¿por qué no somos coherentes y legalizamos la marihuana, permitiendo, además, que se venda a los niños?

5. Por último, McDonalds y otras empresas similares generan una cantidad de basura impresionante. Esto es producto de todo su embalaje aparatoso y superfluo, nacido de su intención de presentar el local y la marca como “un mundo mágico” de dudoso gusto.

En conclusión, la lucha antiMcDonalds no es un disparate ni mucho menos. McDonalds y las empresas similares deberían cambiar radicalmente o desaparecer. Ahora, amigo consumidor, la pelota está en su campo. Usted paga con su dinero. Usted decide.

Cada vez que vas a McDonald’s estás ayudando a destruir este planeta

McDonald’s y Burger King son 2 de las muchas compañías norteamericanas que usan sustancias venenosas para destruir grandes áreas de la selva tropical de Centroamérica, con el fin de crear terrenos de pastoreo para el ganado y proveer materiales necesarios para sus envases de comida rápida. 800 millas cuadradas de selva se necesitan para cubrir su demanda anual de papel. Cada año un área del tamaño de Gran Bretaña es destruida en la selva tropical. Ese proceso causa al menos la extinción de una especie animal, planta o insecto cada hora. Para producir 1 kilo de carne, se necesitan al menos 10 kilos de grano. Esto provoca un desperdicio de más de 100 millones de toneladas de grano por año, que equivalen a 20 billones de dólares. Se calcula que con esa cantidad de dinero se podría alimentar vestir y dar habitación a la población de todo el mundo en 1 año.

Cada vez que vas a Mc Donald’s estás fomentando la crueldad hacia los animales: Además de ser peligroso para la salud, el consumo de carne lleva consigo el maltrato y asesinato de millones de animales cada año, matanza en la cual empresas como McDonald’s (que vende hamburguesas todos los días en más de 40 países) tienen una responsabilidad primordial. Estos animales viven toda su vida en condiciones absolutamente artificiales, sin acceso a aire fresco, luz solar ni libertad de movimiento. Diversos reportes han señalado que los métodos de muerte, como la electrocución, golpes, cuchillos y otros supuestamente «humanos», son frecuentemente ineficientes y producen una muerte lenta y dolorosa.

Cada vez que vas a McDonald’s estás destruyendo tu salud:
Al ir a McDonald’s mantienes una dieta alta en grasa, azúcar, productos animales y sal (sodio) y baja en fibras, vitaminas y minerales. Promocionada como «comida rápida». En realidad es «comida basura «, diseñada para ir, comer y volver rápido en un ritual consumista que trata de ocultar la pésima calidad de la comida que se sirve. Las hamburguesas tienen un 48% de agua y las lechugas que sirven están tratadas con 11 diferentes tipos de químicos para mantenerlas verdes y crujientes por más tiempo. De todos los incidentes de contaminación de alimentos,un 70% corresponde a la carne. En los mataderos, la carne puede contaminarse con los contenidos viscerales, estiércol y orina, provocando infecciones bacterianas. Para contrarrestar esa posibilidad, se inyectan enormes dosis de antibióticos a los animales, lo que junto con el uso de hormonas de crecimiento, generan una amenaza seria para los consumidores habituales de carne.

McDonald’s utiliza una estrategia publicitaria que se aprovecha de los niños: Las técnicas publicitarias de McDonald’s están orientadas cuidadosamente al público infantil, fácilmente impresionable. Con sus llamativos colores y ambiente de circo se impulsa a los niños a entrar, lo que constituye una presión enorme para los padres, presión con la que McDonald’s cuenta para asegurar sus ganancias. De esta forma se utiliza a los niños como cómplices inocentes de esta destructiva industria.

McDonald’s es el símbolo del imperialismo económico y la Sobre explotación: Esta empresa es dueña de enormes extensiones de terreno en países del Tercer Mundo. Mientras en sus granjas el ganado engorda, a pocos kilómetros la gente sufre hambre y miseria. Como toda buena empresa multinacional McDonald’s se asegura de gastar lo mínimo en salarios. Para ello se aprovecha de las minorías étnicas, el trabajo a tiempo parcial, el empleo de menores de edad y de personal que no necesita calificación ni entrenamiento. Además, en sus estatutos se prohíbe la formación de sindicatos.

Casi todo lo dicho aquí de McDonald’s es aplicable a otras multinacionales del negocio de la comida rápida, como Burger King y Kentucky Fried Chicken. Todas ellas son el rostro patético de un sistema económico que subordina todos los aspectos de la vida humana a la obtención de ganancias sin ninguna preocupación por las personas, los animales y el medio ambiente.

De ti depende ser cómplice o no de este irracional proceso de destrucción. Los medios están a tu alcance, pues tu puedes organizarte para difundir ideas y actuar.

McDonalds es cruel

«¡Mc Donalds es cruel!» afirmó un juez inglés tras confirmar junto con un grupo de activistas que la cadena de hamburguesas más grande que hay, es responsable del maltrato que sufren cerdos y pollos dentro de sus granjas. Testigos declararon que los pollos con los cuales se hacen los «Nuggets» son alimentados de tal forma que engordan tanto patas y no pueden sostenerse por sí mismos. Son amontonados en espacios tan reducidos que no tienen siquiera el espacio equivalente a media hoja de papel. Enfermedades como ataques al corazón, afecciones respiratorias entre otras, son bastante comunes. Los huevos con los que preparan los «huevos McMuffin», vienen de gallinas hacinadas en jaulas super diminutas que forman filas interminables con miles de aves que no pueden estirar un ala o pararse en un terreno plano, ya que las jaulas están hechas de alambre. El traslado a sus rastros es tan inhumano que una tercera parte de todas estas aves llega con las patas fracturadas. Mc Donalds también cría cerdos en espacios tan pequeños que el animal no puede ni siquiera girar sobre su propio eje. (Peta)

http://punksunidos.com.ar/

22 de Julio, Día mundial contra las multinacionales.

22 julio, 2009

Cada 22 de julio se conmemora el aniversario del  asesinato de dos trabajadores de la transnacional NESTLÉ: Héctor Daniel Useche Berón (1986) y Víctor Eloy Mieles Ospino (1999). Ambos eran afiliados al sindicato colombiano de alimentación SINALTRAINAL. Cerca de un centenar de sindicalistas es asesinado de media al año en Colombia –más que en todo el resto del mundo.

El 22 de julio es el día mundial contra la política violenta de las empresas  transnacionales, ilustres campeonas mundiales del ecocidio, el saqueo de riquezas naturales, la violación de derechos fundamentales en el trabajo y la agresión a pueblos y culturas originarias en tantos lugares del planeta.

22 de julio, día global contra las transnacionales. Declarado por el Foro Social Mundial realizado en enero de 2004 en Porto Alegre-Brasil, en condena a los crímenes cometidos por Coca Cola en Colombia. A esta importante jornada se sumarían acciones contra Nestlé, OXI, Repsol, BP y otras transnacionales, que igualmente se benefician de la guerra, alimentan el conflicto armado y se enriquecen con la tragedia y miseria de nuestros pueblos.
A medida que pasan los años nuevos contingentes de hombres y mujeres se suman a este torrente de lucha, de unidad, de solidaridad y de victorias contra el oprobioso sistema capitalista. En el contexto del Tribunal Permanente de los Pueblos Sesión Colombia, se realizaron movilizaciones en varios lugares del planeta. De esta manera otros pueblos del mundo participan en nuestras luchas, visibilizan y condenan las atrocidades ejecutadas contra nuestras gentes por los gobiernos colombiano y de las casas matrices, en beneficio de las transnacionales y los monopolios nacionales.

¿Cual es la mejor manera de apoyar el movimiento contra las multinacionales?

NO CONSUMIENDO SUS PRODUCTOS.