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Las tecnologías de la información como el método más eficaz de control humano y las alternativas comunitarias que mantienen la libertad de usuario

26 marzo, 2013

“Nada nos libera tanto como la tecnología. Nada nos esclaviza tanto como la tecnología”1. Así da inicio Naief a la introducción de su obra Tecnocultura, y un par de párrafos más adelante dice: “la tecnología puede ser considerada como una autopista hacia la realización completa del ser humano o como un laberinto de espejos”2. Contrastantes declaraciones, pero interesantes de analizar. Hoy en día vemos que nuestras sociedades se guían por el desarrollado avance tecnológico que los científicos han llevado bastante lejos. Al día de hoy, es difícil pensar nuestra vida sin tecnología. Qué sería de muchos de nosotros sin una computadora, sin un teléfono móvil, sin una cámara digital, sin redes inalámbricas en donde podamos conectar todos esos artefactos a la vez.

Hemos nacido en un mundo tecnologizado a tal grado que, llegamos a creer (en especial las más jóvenes generaciones) que todos estos dispositivos tecnológicos que nos rodean son inherentes a nuestra vida, que son necesarios y que nunca deben faltarnos. Un simple celular, el cual su función principal es comunicarse, hoy nos puede servir para una infinidad de cosas, además de hacer llamadas, enviar mensajes de texto, tomar fotos, videos, llevar nuestra música favorita a todas partes, agendar nuestras actividades, recibir noticias, hacer cálculos matemáticos, etc. Un montón de artefactos en uno solo. ¿Cuándo nuestros abuelos, e incluso nuestros padres se imaginaron esto hace algunas décadas?

Lo destacable aquí es que, nuestras vidas parecen depender de la tecnología, ya que hacemos uso de ella para tantas actividades, consecuencia del mismo hecho de que en ella encontramos tantas herramientas «útiles». Para muchos, olvidar el celular es sentirse frustrados a cada momento, pues atrapa al individuo una especie de terror, a la incomunicación, a estar desinformado de lo que pasa en el mundo, a no poder captar aquellos momentos tan importantes… Nuestros artefactos nos facilitan y nos brindan tanta comodidad en nuestra vida diaria que, nos hemos acostumbrado tanto a ellos que cuando nos faltan nos sentimos incompletos.

Es entonces cuando las palabras de Naief toman sentido, pues mientras por un lado la tecnología nos libera, pues nos ahorra mucho trabajo que tendríamos que hacer manualmente y con más dedicación a cada momento, nos evita tantas fatigas, tanto tiempo, nos facilita lo que hacemos en cada momento, por el otro, parece que de la misma manera nos esclaviza, pues de alguna manera nos sentimos sus siervos, ya que sin ella creemos no poder vivir, sin ella sentimos no poder avanzar, no poder realizarnos, no poder trabajar, e incluso, no poder entretenernos. Y por esa paradoja podemos llegar al otro par de afirmaciones, la tecnología ciertamente puede ser considerada como una autopista hacia la realización del ser humano, ya que ella nos permite realizar nuestros trabajos con más facilidad, con más rapidez y con más precisión, entre otras ventajas, acelerando y mejorando de esa manera nuestras producciones y nuestra calidad de vida; sin embargo, esta situación puede verse también como un laberinto de espejos, ya que abusar de ella está generando un cúmulo de perjuicios no sólo al género humano, sino a toda la vida que existe sobre la tierra y a la naturaleza entera. Dependemos de la tecnología, y por conseguirla nos esclavizamos solos, y esclavizamos a otros. Además, explotamos a la naturaleza, la exprimimos con tal de generar mejores tecnologías, y con esas mejores tecnologías, intensificamos la explotación y el dominio sobre todo, vidas y cosas.

Pero casi nadie se da cuenta de las graves implicaciones que tiene abusar del uso de todos los inventos que la ciencia nos proporciona. En general, los individuos piensan que la tecnología es lo mejor que nos puede suceder, y apoyan a cada instante su desarrollo. Se espera con emoción la salida de nuevas versiones y/o modelos de nuestros artefactos o programas favoritos, pues soñamos constantemente con esas nuevas funciones que tendrán, esas nuevas comodidades que nos traerán; lo que pocos se detienen a analizar es, las implicaciones de todas esas novedades, el impacto que tendrá en la sociedad y en la naturaleza.

Pero analicemos semejante situación con más detenimiento. ¿Qué es en esencia la tecnología? Según la definición de Naief, “es una colección de instrumentos inanimados para fines específicos”3. Sin embargo como he mostrado anteriormente con el ejemplo del celular, un solo artefacto puede tener múltiples fines. En ese sentido podemos retomar las palabras de Naief, cuando asegura que “la tecnología ha demostrado ser expansiva, mutable y en ciertos casos parecería una fuerza con vida propia, capaz de engendrar fenómenos inesperados”4, ya que cuando tenemos un artefacto, buscamos generalmente aquel que tenga el mayor número de funciones, el que nos pueda resolver el mayor número de «necesidades», por lo que después, se nos hace la vida casi irrealizable si nuestro artefacto nos hace falta, pues nos saca de tantos problemas y apuros que resulta indispensable para nuestras actividades diarias, ya que la tecnología ha penetrado en todos los ámbitos de la vida, incluso para actividades sencillas de realizar manualmente.

En ese caso, resulta más convincente y certera la segunda definición que el Naief brinda:

“La tecnología es también un proceso que ha logrado penetrar en todos los ámbitos de la vida y la cultura, adquiriendo enorme complejidad, volviéndose un fenómeno aparentemente autónomo y fuera de control, que se rige con una lógica de sustitución compulsiva de productos y de consumo voraz”5

Cuando el uso de la tecnología alcanza ese nivel de esencia en una sociedad, es cuando podemos decir que pareciera una fuerza con vida propia, ya que domina en cada una de las actividades sociales e impone en cierta forma maneras de vida, pues los individuos y grupos de individuos se adecuan a vivir con ella de manera dependiente a su uso y adquisición, a lo que el profesor de la universidad de Notre Dame, R. L. Rutsty señala que es una tecnocultura6.

Pero la situación va más lejos, ya que, “la relación que podemos establecer con un teléfono celular, una computadora, un auto o una televisión de plasma no puede considerarse meramente utilitaria, sino que va más allá, aproximándose al tipo de emociones que invertimos en nuestros seres queridos”7. Muchas veces tenemos un interés en nuestros objetos que va más allá del utilitario, es decir, nos podemos encadenar a él no simplemente por aquellas necesidades nuestras que va a cubrir, sino que estimamos su posesión por sí misma.

Al parecer lo que nos ha orillado tanto al uso excesivo de la tecnología ha sido que, desde sus inicios justamente nos sirvió para facilitarnos ciertas actividades, de una manera adoptarla como una herramienta “instrumental de la realidad para transformarla, y así adaptar nuestro entorno”8. Sí, adaptar nuestro entorno, y todo de una manera un tanto egoísta del hombre, como si el entorno entero estuviera ahí para que él mismo dispusiera de la manera que quisiera de todo. Si queremos modificar algo, una herramienta nos ayuda a hacerlo si no podemos hacerlo manual, y por eso “percibimos a la tecnología como un remedio infalible, como un poder capaz de reordenar el caos, de imprimir orden a la naturaleza y resolver nuestras ansiedades”9. Somos una especie que no se siente digna de adaptarse a su medio, sino que quiere adaptarlo a él, no nos basta con tantas cosas que el entorno nos da naturalmente, sino que usamos exprimidor (la tecnología) para sacarle más de lo que naturalmente nos brinda. Usamos técnicas diferentes que nos permitan moldear nuestro entorno a nuestro favor, y la técnica como dice Ortega y Gasset, “es lo contrario de la adaptación del sujeto al medio, puesto que es la adaptación del medio al sujeto”10, lo cual asegura inmediatamente, debe hacernos sospechar que esa es una manera de proceder opuesto a los procesos biológicos.

Ahora, hay un tipo de tecnología que Naief en su texto llama «alta tecnología»11, y con ella se refiere a “las tecnologías más recientes y novedosas, a las que ocupan un nivel más alto de desarrollo en determinada área y que también se denominan tecnologías de punta, de vanguardia o de última generación”12, a ella ya me he referido un poco cuando dije que generalmente siempre preferimos tener aquellos artefactos que más funciones nos ofrecen, y es así, porque son lo más novedoso, y por lo tanto, los más «útiles y atractivos».

La alta tecnología ciertamente, tal como asegura Naief, “suele llegar al mercado con una apariencia específica y atractiva: función y estilo van de la mano”13. Y es ahí cuando más se manifiesta la atracción por el objeto mismo más allá de su utilidad. Así se dan hoy en día las cosas cuando nos referimos a las tecnologías de la información, todas aquellas herramientas principalmente que necesitan para su uso redes WAN (Wide Area Network) o redes de área amplia, es decir, redes a que se conectan a todo el mundo o al menos a amplias partes de él, como lo son los diferentes servidores de Internet, pueden ser computadoras o celulares, entre otros artefactos que desconozco sus nombres.

Dice Naief,

la alta tecnología se presenta como deseable y sexi, es una combinación de función y apariencia y no es algo únicamente capaz de resolver problemas prácticos. Un producto de alta tecnología es, por lo menos por un tiempo un objeto valioso en sí mismo, es un símbolo de consumo, capitalismo y estatus que engendra una tecnomanía, una obsesión que no permite ver los problemas que eventualmente presentan las soluciones tecnológicas ni el verdadero costo de la sonambulización de la cultura. Esto se traduce en que perdemos de vista las implicaciones sociales, culturales, morales y políticas de las innovaciones tecnológicas, las que tendemos a ver como neutras e incluso inevitables14.

Y muy acertadamente, la alta tecnología tiene un valor en sí mismo, da estatus, ya que quien la obtiene es reconocido y distinguido entre los demás individuos en la mayoría de los grupos sociales. Las empresas generadoras de tecnologías buscan por ello, dar la mejor apariencia posible a sus productos, pues es un requerimiento importante a la hora que el usuario lo elige. Los usuarios por otro lado sufren una cierta costumbre a su uso que no se detienen a preguntarse las posibles consecuencias que se pudieran generar al actuar de esa manera respecto a los avances tecnológicos, y menos son capaces de pensar su vida sin ellos.

Cuando compramos una computadora por ejemplo, además del objeto físico también consideramos los programas con que la manejaremos. Bien, los instrumentos que utilizamos para informarnos, comunicarnos, trabajar, etc. digitalmente son hoy en día requerimientos básicos para llevar una vida «normal». Ciertamente estas tecnologías resuelven gran parte de nuestras tareas diarias, nos facilitan la vida de una manera impresionante. Pero por otro lado como ya se mencionó, esclavizan nuestras vidas, y según mis reflexiones, lo hacen más allá de su excesivo uso, sino que lo consiguen con el uso simple de ellas.

El software que utilizamos para una computadora, por ejemplo, hay de muchas variedades y para diferentes tareas y generalmente la mayoría de la población está familiarizada con software privado, de código cerrado. Un software es un programa informático que puede tener una o varias funciones específicas determinadas por un código, realizado a base de un lenguaje de programación el cual a su vez se conforma de operaciones lógicas-matemáticas, las cuales hacen funcionar ese software, y las cuales son determinadas por sus programadores, hasta donde sé, humanos.

Sin embargo, ese software, y me refiero al privado, al que la mayoría preferimos acceder, no suele mostrarnos todas sus funcionalidades. El programador puede, si así lo quiere, escribir secciones del programa que sean invisibles para el usuario. Es decir, generalmente nosotros adquirimos un software, un sistema operativo, por ejemplo, el cual nos sirve para poder organizar el resto de nuestros programas y nuestra información. Los sistemas operativos más utilizados son, Windows, MacOS, y Linux en sus diferentes distribuciones. Windows y MacOS son privados, y no permiten a los usuarios acceder al código fuente, es decir a la escritura del programa para ver y conocer sus funcionalidades. Ese secreto del ocultamiento de su código da a pensar que puede haber algo ahí escondido que, podría vigilar cada uno de nuestros movimientos cada vez que encendemos nuestra computadora, siempre, claro está, que estamos conectados a una WAN.

Los fines pueden ser distintos, como por ejemplo, comercializar con nuestra información, o sea, vender nuestros datos a otras empresas comerciales. De la misma manera pueden funcionar todo tipo de programas y utilidades de software privado, como los ejemplos que da Naief, Google entre ellos, el motor de busqueda por la web más utilizado hoy en día por los usuarios de Internet. Con esta herramienta nosotros podemos buscar en la red, lo queramos, todos nuestros intereses, es decir, tecleamos constantemente en una caja de diálogo que captura toda nuestra información y busca en las diferentes páginas web que existen en la red. Pero además, es muy probable, y no dudo que así sea, esa información que introducimos en la caja de texto es enviada a un servidor que almacena millones de datos, los cuales alguna otra utilidad tendrán, como venderlos a diferentes empresas comerciales. Saber qué es lo que la gente prefiere y busca no es de poco interés para el mercado, y de alguna manera servicios aparentemente gratuitos como los que ofrece google deben de ser sustentados.

Pero además del buscador, un sitio como google tiene un montón de servicios, como servidor de correo electrónico, chat, servicio de blog, un “ojo en el cielo”, como lo menciona Naief15, refiriendose a Google Earth, y algo que parece estarse adelantando más que el resto de los servicios, su red social Google+. Google está obteniendo bastante poder sobre sus usuarios, y ellos se lo están entregando tranquilamente, sin darse cuenta de lo que podrían ocasionar. Le entregamos nuestra información a google en muchos aspectos de nuestra vida con cada uno de sus servicios. Además de que conoce cada una de nuestras búsquedas, almacena nuestra correspondencia, nuestras conversaciones, nuestros intereses en general. Y además de vigilarnos virtualmente mediante todas estas herramientas, tiene ese ojo en en cielo con que puede vigilar los movimientos de acá abajo físicamente. Por otro lado, con esa herramienta que parece estar revolucionando, que es google+, parece que no nos podremos desprender de esa empresa. Es un mundo posible hecho realidad, el mundo virtual que los humanos hechos creado posiblemente con buenas intenciones, como ayudar al desarrollo de las sociedades; sin embargo poco hemos tenido en cuenta las consecuencias de su implementación de la manera en que se está haciendo.

Si Facebook, la red social más utilizada hoy parecía tener mucho poder, pues de igual manera a esta red solemos confiarle nuestra información personal, google con su arsenal de herramientas, pero principalmente con su red social que empieza a robarle aceleradamente los usuarios a Facebook se perfila a ser un verdadero imperio que dominará a sus usuarios sin que ellos se den cuenta o peor aún, sin que les importe o crean que les afecte. Facebook fue catalogado por muchos Hacktivistas16 y críticos como «el gran hermano de la realidad». Sí, el gran hermano como el descrito en la novela de George Orwell, una especie de ser invisible, pero inimaginablemente poderoso que vigilaba cada uno de los movimiento de todos sus súbditos. Esto porque de alguna manera Facebook así parece funcionar, pues almacena datos personales, gustos de todo tipo, estados de ánimo, e incluso muchos usuarios suelen decirle al Facebook cada una de las actividades que realizan a cada momento. Es decir, nosotros mismos le concedemos a la red social la información que necesita para vigilarnos. No nos miran a través de cámaras bien escondidas como en la novela, sino que cada uno de nosotros introducimos en la caja de texto lo que el gran hermano necesita saber, nosotros mismos nos sometemos a su vigilancia. Pero hoy parece que el control se le está yendo a Facebook de las manos, y lo acapara Google y su creciente red social. Parece inevitable, ya que como Naief lo refiere acertadamente:

Internet crea una atmósfera semejante a la de una secundaria en que ser como los demás es garantía de no ser marginado [...] se caracteriza, paradójicamente, por producir en los cibernautas el efecto de la manada, por sembrar un desprecio por la autentica originalidad y por ridiculizar a la disidencia”17.

Así, cuando la manada comienza a mudarse al nuevo sitio, al que está de moda, al que puede referirse como la alta tecnología, el resto los sigue, ya que no es válido quedarse en lo que ya es historia, tal como encontramos muchos ejemplos en Tecnocultura de sitios que si en su tiempo fueron los más populares, las nuevas tecnologías los reemplazan y los usuarios se mudan a lo novedoso.

Estos sitios, controlados por software que parecen esconder muchas de sus funcionalidades, que me atrevería a decir, de las más importantes, intentan controlarlo todo, parecen querer convertirse en los amos de la vida de sus usuarios. Hoy mismo me he encontrado con una nueva noticia:

“Microsoft ha anunciado que si los fabricantes de ordenadores quieren distribuir sus productos con el logo de compatibilidad con Windows 8, deben implementar una medida llamada «arranque seguro». Arranque Seguro está diseñado para proteger contra malware previniendo que las computadoras carguen programas binarios no autorizados en el arranque. En la práctica, esto significa que los equipos que implenten esta característica no podrán arrancar sistemas operativos no autorizados — incluyendo los sistemas inicialmente autorizados que han sido modificados sin ser aprobado de nuevo.”18.

Una herramienta que no dista mucho de lo que ha venido haciendo la otra gran transnacional de las tecnologías de la información, MacOS, asegurando a sus usuarios a que sólo utilicen sus productos y nada ajeno a ellos.

Muchos usuarios de computadoras, principalmente interesados en las herramientas de información libres, cuando adquieren un equipo de cómputo, instalan más de un sistema operativo en un mismo ordenador. Lo más común es, un Windows y una distribución de un sistema libre, como Linux o FreeBSD. Generalmente con la intención de cambiarse definitivamente al software libre, pero continúan con una partición en su disco duro donde tienen Windows para cualquier emergencia, por si no saben como realizar alguna tarea en su sistema libre o por alguna incompatibilidad de software que llegaran a tener con alguna de sus amistades. Con esa medida, se corre el riesgo de que los usuarios ya no tengan la posibilidad de instalar en sus computadoras algo diferente de Windows. En los últimos años el software libre, principalmente Linux, le ha ganado mucho terreno a los sistemas privativos, es una situación que preocupa y alarma a los empresarios del software, por lo cual necesitan implementar nuevas medidas que contengan a sus usuarios utilizando sus productos, ya que de otra forma no perderían sólo sus ganancias económica, sino que perderían poder político al dejar de tener acceso a la información personal de los individuos si estos dejan de utilizar sus herramientas y programas.

Esta realidad resulta escalofriante, y más cuando me encuentro en Tecnocultura cuál es la propuesta de google para un futuro, la cual desconocía hasta ahora: “La propuesta de google es que en el futuro estaremos mejor si nuestro cerebro fuera aumentado o sustituido por un dispositivo de inteligencia artificial conectado permanentemente a Internet”19. Parecieran los planes para un control definitivo sobre los individuos, con lo cual ya no habrá manera de ser perdidos de vista ni un solo instante por el gran hermano.

Estas herramientas de las tecnologías de la información, como ya lo mencioné se aparecen ante el público aparentemente gratuitas, pero la manera en que se mantienen funcionando es vendiendo la información de sus usuarios al mercado, para que sepan que producir, es decir, todo aquello que ya saben que les vamos a comprar porque hemos indicado que «nos gustan, nos interesan y las buscamos a menudo». Ahí es donde nos damos cuenta que pagamos constantemente por el uso de todas esas utilidades.

En este contexto tenemos que Internet nos ha conferido un poder sin precedente sobre la información, pero a la vez nos ha convertido en sujetos permanentemente vigilados”20. Más hoy en día, que podemos contar con dispositivos móviles, y con redes inalámbricas gracias a las cuales podemos conectarnos a redes WAN en casi cualquier parte a donde vayamos. “La miniaturización de los accesorios tecnológicos de cómputo y comunicación nos convierte en seres monitoreados a perpetuidad y ningún elemento de nuestra vida privada está a salvo de los ojos y oídos electrónicos”21. Ya no necesitamos esperar a llegar a casa para contarle al mundo (o a nuestro distribuidor de software o servicio de comunicación) lo que nos ha pasado durante el día, lo podemos hacer al instante, cuando nos sucede, ya que contamos con las herramientas para hacerlo y actualizarlo a cada instante, es así de fácil contar hoy en día nuestras experiencias, es así de fácil ejercer el control sobre todo el conjunto de individuos y sociedades. Eso claro está, sin tomar en cuenta el resquebrajamiento del tejido social que esto provoca, ya que me doy cuenta constantemente, los usuarios de estas altas tecnologías, revisan sus dispositivos cada vez más a menudo, pues reciben sus notificaciones y no pueden evitar muchas veces esperar un momento adecuado para revisarla, prefieren interrumpir sus actividades, su trabajo, su estancia en la vida real, por atender lo que ocurre en el mundo virtual. Que estas tecnologías tengan una especie de adictivo no es mera coincidencia, es una necesidad de las mismas compañías para que el control sea más intenso. Esto hoy que estamos conectados casi todo el tiempo mediante pequeños dispositivos, y no es muy difícil imaginarse cómo serán las cosas una vez que la propuesta de Google llegara a realizarse, pues si hoy en día se pueden conocer nuestros estados de ánimo, nuestras experiencias diarias, nuestros intereses y deseos, etc., al tener los individuos un dispositivo integrado al cerebro o sustituyéndolo, incluso se podrá saber lo que hoy aún podemos ocultar al mundo, nuestros más profundos pensamientos que cuando nosotros lo decidimos, no los compartimos aún. Parece que compañías como google quieren saber incluso eso. Son medidas de control, incontroladas. Los intereses políticos y económicos parecen prevalecer ante todo, las ganancias monetarias son el motor de esos nuevos avances, y a los grandes empresarios no parece importarles, y seguramente ni siquiera se detienen a pensar en que incluso ellos son afectados por esa situación.

Los científicos, en este caso, los programadores e ingenieros de estas tecnologías parecen no detenerse a pensar y reflexionar sobre sus inventos. Ellos se plantean un determinado objetivo, y sólo se fijan en conseguirlo, sin importar el camino ni los resultados secundarios que ellos puedan presentar. Si el fin predeterminado se cumple, las implicaciones no tienen cabida en en análisis del problema. Esa es una característica que parece definir a la gran mayoría de los científicos, no sólo de esta área, sino todas las de la ciencia y tecnología. Todo, generalmente parece por el buen vivir de la humanidad, ya que como plantea Ortega Y Gasset, “el empeño del hombre por vivir, por estar en el mundo, es inseparable de su empeño de estar bien. Más aún: que vida significa para él no simple estar, sino bienestar”22. Y creemos generalmente que vivir bien significa tener todas esa comodidades que la tecnología nos ofrece, evitarnos todas esas fatigas y ahorrarnos un montón de calamidades que tal vez sufriríamos sin ella. Una de las definiciones respecto a esto que Ortega Y Gasset da es que “la técnica es el esfuerzo para ahorrar el esfuerzo, o dicho en otra forma, es lo que hacemos para evitar por completo, o en parte, los quehaceres que la circunstancia, primariamente nos impone”23. Por eso nos es tan fácil acostumbrarnos a usar tecnología, porque nos brinda muchas facilidades para nuestra vida.

Existen ciertamente también, una serie de alternativas a todas estas formas de control que algunos han implementado al darle a la tecnología la orientación que hasta aquí he descrito. Las herramientas libres, que ya he mencionado son un conjunto de programas que pretenden abolir la propiedad intelectual de los sistemas de información, permitiendo así la libertad de los usuarios para su uso, el software libre. “En concreto, el software libre implica que los usuarios tienen las cuatro libertades esenciales: (0) ejecutar el programa, (1) estudiar y modificar el programa desde el código fuente, (2) redistribuir copias exactas y (3) distribuir versiones modificadas”24. Es decir, los usuarios de software libre pueden conocer con certeza, con un poco de conocimientos informáticos cada una de las funciones de los programas que utiliza. Estas herramientas son generalmente hechas por comunidades enteras de los mismos usuarios, a los cuales puede colaborar cualquiera que se interese. Son proyectos que apuntan a la construcción de herramientas colectivas, en vez de privadas.

Ciertamente el software libre no es muy conocido por los usuarios de las tecnologías, ya que no cuenta con un sistema de comercialización como el software privado, del cual el comercio es su función principal. El software libre no tiene como patrocinadoras a las grandes empresas comerciales, pues este no vende la información de los usuarios para obtener a cambio publicidad, sin embargo, se ha demostrado con bastantes experiencias que su funcionamiento y rendimiento es muy superior a los sistemas privados.

Claro está que las empresas del software buscan eliminar estos fenómenos colectivos de crear herramientas, ya que son formas de vida que atentan en contra de sus intereses económicos. Pero grandes comunidades de hacktivistas están constantemente trabajando por difundir de manera autónoma estas herramientas, y sus esfuerzos parecen trascender. Por algo las corporaciones privadas están tomando medidas de emergencia para tratar de frenar esta migración de usuarios, intentando obligarlos a no usar otra cosa que no sean sus productos.

Esto claramente significa que la tecnología no necesariamente tiene por qué ser un medio de control para la vida, sino que puede por el contrario crear comunidades autónomas donde el poder lo ejerzan cada uno de los usuarios en vez de ser controlador por algunos cuantos creadores y únicos conocedores de los sistemas tecnológicos. La tecnología entonces, podemos decir, no es el problema en sí mismo, el problema es la orientación que solemos darle, la manera en que la usamos.

Si por un lado ciertamente la tecnología utilizada de un modo racionalizado, pues nos esclaviza por una parte, pero aumenta nuestra productividad y nuestro ocio por otra y por ello la aceptamos y reconocemos como necesaria, puede llegar a ser en sí mismo una ideología, como analiza Habermas25, en la cual, “no sólo su aplicación sino que ya la técnica misma es dominio sobre la naturaleza y sobre los hombres: un dominio metódico, científico, calculado y calculante”26, también la podemos racionalizar de un modo que nos beneficie verdaderamente en vez de controlarnos. Mientras que los poderosos mecanismos privatizados de la tecnología intensifican su dominio, tratando de legitimarmás el poder político de las corporaciones, pues “la tecnología proporciona también la gran racionalización de la falta de libertad del hombre y demuestra la imposibilidad técnica de la realización de la autonomía, de la capacidad de decisión sobre la propia vida”27, otra comunidad de individuos tratan de abrir la brecha que conduzca a los individuos a ser a pesar de todo, aún autónomos, con tecnologías que ayuden sí a las tareas y actividades diarias, pero de una manera controlada por los usuarios, y no de una manera que los individuos sean controlador por la tecnología.

La tecnología se utiliza como una ideología porque es vendida la idea de que su uso es totalmente elemental y necesario, y al adoptarla la reconocemos como tal desde un inicio, y la aceptamos de la manera en que se nos impone, sin representarnos ni pensar en formas distintas de tratarla o juzgarla. Se nos presenta generalmente apuntando a ciertos fines, fines que representan el control y el capitalismo dominante, pues intereses económicos son los que desde un principio rigen su desarrollo. En el momento en que los usuarios detengan un momento su referencia a sus dispositivos tecnológicos y razonen por sí mismos la tecnocultura en la que se han zambullido, en vez de aceptar su uso ya racionalizado por otros, que lo hacen a partir de sus propios intereses y no los del usuario, entonces la tecnología parará a ser un verdadero servicio para el desarrollo de las sociedades en vez de serlo únicamente para un pequeño grupo de individuos.

1Yehya Naief, Tecnocultura. El espacio íntimo transformado en tiempos de paz y de guerra, Tusquets, 2008.

2Ídem.

3Ibídem, p. 13.

4Ídem.

5Ibídem, p. 14.

6Ídem.

7Ídem.

8Ibídem, p. 15.

9Ídem.

10Ortega Y Gasset, José, Meditación sobre la técnica, Madrid, ESPASA-CALPE, 1965, p. 23.

11Ob. Cit, Nota 1, p. 17.

12Ídem.

13Ibídem, p. 18.

14Ídem.

15Ibídem, p. 119.

16Personas comprometidas con el activismo político en el ciberespacio, es decir, utilizan herramientas informáticas para manifestar inconformidad o crear tecnologías de información alternativas, contraponiéndose a los sistemas comerciales que buscan el control de los usuarios.

17Ibídem, pp. 20-21.

18Noticia que circula en Diaspora, red social libre.

19Ibídem, p. 123.

20Ibídem, p. 23.

21Ídem.

22Ob. Cit., Nota 9, p. 26.

23Ibídem, p. 35.

25Habermas, Jürgen, Ciencia y Técnica como ideología, España, Tecnos, 2001, p. 54.

26Ídem.

27Ibídem, p. 58.

Los zapatistas no se rinden.

8 junio, 2012

Señores:

¡Corred! ¡Avisadle a los mazahuas, los amuzgos, los tlapanecos, los nahuatlacas, los coras, los huicholes, los yaquis, los mayos, los tarahumaras, los mixtecos, los zapotecos, los mayas, los chontales, los seris, los triquis, los kumiai, los cucapá, los paipai, los cochimi, los kiliwa, los tequistlatecos, los pame, los chichimecos, los otomíes, los mazatecos, las matlatzincos, los ocuiltecos, los popoloca, los ixcatecos, los chochopopoloca, los cuicatecos, los chatinos, los chinantecos, los huaves, los pápagos, los pimas, los tepehuanos, los guarijios, los huastecos, los chuj, los jalaitecos, los mixes, los zoques, los totonacos, los kikapús, los purépechas y a los o’odham de Caborca!

¡Que lo sepan los ceuístas y las bandas todas! ¡Que llegue hasta el oído de obreros y campesinos sin tierra! ¡Que escuchen los del Barzón, las amas de casa, los colonos, los maestros y los estudiantes!

¡Que los mexicanos en el extranjero oigan este mensaje!

¡Que lo escuchen los banqueros y los dinosaurios de Atlacomulco! ¡Que retumbe en los pasillos de la Bolsa de Valores y en los jardines de los Pinos!

¡Que esta voz llegue hasta los mapuches y los auténticos farabundos!

¡Que los hermanos todos de estas tierras abran un lugar en su corazón para este grito!

¡Que suenen los tambores y los teletipos! ¡Que los satélites enloquezcan!

¿Qué? ¿Que cuál es el mensaje? Uno solo:

Los zapatistas. Stop.

¡No se rinden! Stop.

¡Resisten! Stop y fin.

Desde las montañas del Sureste mexicano

Subcomandante insurgente Marcos

P.D. de la imprudencia. Nos aconsejaron ser prudentes y firmar la paz, nos dicen que el gobierno nos acabará en horas, en días si se tardan, si no firmamos la paz. Nos recomiendan conformarnos con las promesas ofrecidas y esperar. Nos piden la prudencia de rendirnos y vivir… ¿Quién podría vivir con esa vergüenza? ¿Quién cambia vida por dignidad? Fueron inútiles tan sensatos consejos. En estas tierras reinan, desde hace muchos años, la imprudencia… y la dignidad.

P.D. En el Comité estuvimos discutiendo toda la tarde. Buscamos la palabra en lengua para decir “RENDIR” y no la encontramos. No tiene traducción en tzotzil ni en tzeltal, nadie recuerda que esa palabra exista en tojolabal o en chol. Llevan horas buscando equivalentes. Afuera llueve y una nube compañera viene a recostarse con nosotros. El viejo Antonio espera a que todos se vayan quedando callados y sólo quede el múltiple tambor de la lluvia sobre el techo de lámina. En silencio se me acerca el viejo Antonio, tosiendo la tuberculosis, y me dice al oído: “Esa palabra no existe en lengua verdadera, por eso los nuestros nunca se rinden y mejor se mueren, porque nuestros muertos mandan que las palabras que no andan no se vivan”. Después se va hacia el fogón para espantar el miedo y el frío. Se lo cuento a Ana María, ella me mira con ternura y me recuerda que el viejo Antonio ya está muerto…

La incertidumbre de las últimas horas de diciembre pasado se repite. Hace frío, las guardias se relevan con una contraseña que es un murmullo. Lluvia y lodo apagan todo, los humanos murmuran y el agua grita. Alguien pide un cigarrillo y el fósforo encendido ilumina la cara de la combatiente que está en la posta… un instante solamente… pero se alcanza a ver que sonríe… Llega alguien con la gorra y el fusil chorreando agua. “Hay café”, informa. El Comité, como es costumbre en estas tierras, hace una votación para ver si toman café o siguen buscando el equivalente de “RENDIRSE” en lengua verdadera. Por unanimidad gana el café. NADIE SE RINDE…

¿Nos quedaremos solos?

 Relato Zapatista.

Crisis del sistema educativo y el papel de quienes desean la transformación.

26 febrero, 2012

La educación es sin duda el arma más poderosa para el buen vivir de una sociedad, ya que a través de ésta, los individuos aprenden a tomar buenas decisiones gracias al aprendizaje obtenido, aprendizaje que permite obtener conocimientos, comprenderlos, analizarlos y juzgarlos, para después aplicarlos en la vida propia y llevarla de la mejor manera posible. En palabras de Augusto Salazar Bondy, “educar es aquella praxis que acondiciona un medio y provoca ciertos efectos psicobiológicos en un individuo o grupo de individuos, con la mira de preservar y fomentar el desarrollo de éste”.1

Desafortunadamente, hoy en día en nuestra sociedad, el sistema «educativo» ha dejado a un lado el objetivo de educar a los individuos para promover un desarrollo sustentable, a cambio de un adiestramiento, en el cual, se enseña a los individuos a funcionar de cierta manera, no para beneficiarse a sí mismo ni a la sociedad, sino para beneficio de quienes mueven los hilos en lo alto de la pirámide del capitalismo.

Ciertamente a través de la historia, la educación ha estado orientada hacia el beneficio de quienes la imparten, y como los que la imparten son los grupos de poder en turno, es siempre una educación que promueve el sometimiento de la sociedad a tal grupo de dominio. Por ejemplo, en La Edad Media, era la Iglesia quien tenía el poder e impartían educación, pero una educación religiosa que promovía la sumisión a la divinidad de la institución. En la modernidad, donde la educación es tarea del Estado, se impartió una educación para que los súbditos se sometieran a su madre patria. En la actualidad, el grupo dominante es sin duda el mercado, y es éste quién manda también en la educación, orientándola al desarrollo económico-mercantil.

Simplemente hay que ver que toda la educación actual está totalmente al servicio de la producción de mercancías materiales y nulo lugar para la producción de pensamientos, de ideas, de reflexión. Materias como la filosofía son hechas a un lado por el gran monstruo del neoliberalismo, ya que ésta no genera capital para el mercado, al contrario promueve un sentido crítico entre los individuos que puede poner en peligro la «estabilidad» del orden establecido. Es decir, mientras la educación que han impartido los distintos grupos dominantes está encaminada a la sumisión, adiestramiento, sometimiento de un modo completamente “adaptativo, [en donde lo ideal] es transmitir al educando valores, actitudes e ideas ya establecidas, procurando que éste las reciba y adopte tal como se le dan”, nos quitan al mismo tiempo las herramientas para revolucionar esta situación y conseguir que la humanidad viva libre y con dignidad.2

Es una manera de adiestrar de gran utilidad para quienes ostentan el poder, quienes hoy prefabrican al individuo para que sea un zombie consumista, para hacerlo comprar hasta la cosa más insignificante e inservible que se pueda inventar. Con su «adiestramiento», no sólo en la escuela, sino de manera intensiva a través de los «mass media»3, crean nuevas necesidades en los espectadores, pero necesidades falsas, “que intereses sociales particulares imponen al individuo para su represión: las necesidades que perpetúan el esfuerzo, la agresividad, la miseria y la injusticia. Su satisfacción puede ser de lo más grata para el individuo, pero esta felicidad no es una condición que deba ser mantenida y protegida si sirve para impedir el desarrollo de la capacidad de reconocer la enfermedad del todo y de aprovechar las posibilidades de curarla [...] Estas necesidades tienen un contenido y una función sociales, determinadas por poderes externos sobre los que el individuo no tiene ningún control [...] No importa hasta qué punto se hayan convertido en algo propio del individuo, reproducidas y fortificadas por las condiciones de su existencia; no importa que se identifique con ellas y se encuentre a sí mismo en su satisfacción. Siguen siendo los que fueron desde el principio; productos de una sociedad cuyos intereses dominantes requieren la represión”.4

Por lo que, nos educan para consumir, mentalizandonos de tal manera que creemos que necesitamos trabajar para poder comprar lo que nos venden, y entre más trabajamos, más podemos comprar y más reprimidos estamos, acrecentando su dominio. Nos educan también de manera tecnócrata y deshumanizada. Una educación egoísta y competitiva, en donde aprendemos que si no aplastamos al otro, él nos aplastará, y como nadie quieres ser aplastado, hacemos siempre lo posible por pasar por encima de los demás.

Es así como funciona el sistema. Éste nos controla totalmente, adiestrando de tal manera que vivamos en “la cotidianidad mundana”5, una cotidianidad tan simple, tan banal en la que pasamos por el mundo desapercibidos, pero sin percibir también, olvidándonos del otro, olvidándonos de nuestro contexto. Vivimos de manera mecánica porque no somos capaces de reflexionar nuestro entorno, sino que simplemente pasamos por él en el día a día para funcionar sólo como nos han enseñado que debemos funcionar. Jamás nos detenemos a pensar en lo que hacemos, simplemente lo hacemos porque no tenemos tiempo para pensarlo, el tiempo debemos emplearlo en producir lo que nuestro sistema nos exige. En el momento en que alguien se sale de la cotidianidad, éste es conscientizado, es visto por los demás, es reconocido, pero es un reconocimiento negativo generalmente. Negativo porque quien se sale de la cotidianidad, quien se separa del camino en el que van las mayorías, altera el orden, es decir, hace el desorden, por lo que es mal visto, tachado, señalado y reprimido por los demás. Tal represión es una herramienta más del sistema opresor, el cuál utiliza a las masas alienadas por él mismo, para coartar a la oveja que se sale del rebaño.

Por todo esto es que debe haber un cambio radical en el sistema educativo. Debemos promover una “educación suscitatadora [como la propuesta por Bondy]. Justamente los factores de creación y novedad son los que definen el quehacer pedagógico que hemos llamado suscitador [...] Lo predominante [...] es la actividad del poder creador del sujeto, de aquello que hay de más original y libre en su ser personal [...] Se busca que el alumno asuma ideas nacidas de la propia reflexión en comercio con el mundo y valores elegidos por decisión de su yo más auténtico y no por transferencia de patrones habituales sin resonancia vivencial ni autoridad sobre la conciencia más vigilante. No se enseñará pues inculcando ideas, valores y conductas ya configurados, sino en cualquier caso sirviéndose de ellos para preparar, vigorizar y ejercitar la capacidad de concebir ideas, inventar valores y adoptar nuevas formas de conducta.”6

Desafortunadamente, los grupos de poder nunca permitirán que tal tipo de educación se ponga en práctica, pues es un peligro para la seguridad de sus intereses personales, es por eso que continuamente están reformando la educación, quitando de las escuelas las pocas materias que permiten la formación del pensamiento crítico.

Eso no significa que sea un caso perdido. Y es precisamente tarea de quienes nos damos cuenta de este mal funcionamiento promover ese cambio liberador. Es nuestra responsabilidad como seres humanos críticos y éticos fomentar la transformación del orden establecido, que cambie a las personas para que dejen de funcionar como robots programados y comiencen a liberar su pensamiento y a funcionar como humanos conscientes.

El paso por el mundo de un hombre como apunta Freire, “no es algo predeterminado, preestablecido. Que mi destino no es un dato sino algo que necesita ser hecho y de cuya responsabilidad no puedo escapar. Me gusta ser persona porque la historia en que me hago con los otros y de cuya hechura participo es un tiempo de posibilidades y no de determinismo. Eso explica que insista tanto en la problematización del futuro y que rechace su inexorabilidad.”7 Es decir, cada uno de nosotros pasamos por el mundo haciendo historia, participando de él, y todo lo que hacemos y dejamos de hacer contribuye para todo cambio o estabilidad del mismo. El conjunto de relaciones en que participamos en el mundo nos conecta con todo y con todos, y aunque podemos pasar desapercibidos en la cotidianidad mundana, no podemos pasar sin participar de ella, pues participamos todo el tiempo, no siendo “sólo un objeto, sino también un sujeto de la historia.”8 Con cada acción que realizamos contribuimos a que algo cambie o a que algo siga igual, y siendo conscientes de nuestra situación contextual, es nuestra responsabilidad cada consecuencia de nuestro paso por el mundo. Siendo nuestra responsabilidad, es nuestro deber conducirnos para bien, con ética, ayudando a hacer un mejor mundo para vivir. Esta responsabilidad, es causa de nuestra “consciencia del inacabamiento”.9 Es decir, está consciencia de que al pasar por el mundo, participamos en él y lo modificamos, la cual fue también razón de que el hombre se hizo educable, ya que, al ser consciente de que cada una de sus acciones tendrá consecuencias, ya sean buenas o malas, necesariamente el hombre tuvo que buscar una manera de guiar sus decisiones para que generalmente las consecuencias sean positivas.

Entonces, no podemos ser pesimistas respecto a la transformación. Es nuestro deber hacer todo esfuerzo para conseguir un cambio radical en nuestra sociedad, cambio que sin duda lleva por delante una buena educación para las masas. Pero no podemos confiar más en el sistema dominante, pues a lo largo de siglos, como ya explique, aunque cambie el grupo que está en el poder, desde ahí la educación estará siempre orientada para mantener la hegemonía de quienes mueven los hilos. Ciertamente no podemos derribar este sistema de un solo tajo, pero podemos ir creando pequeñas infecciones al cuerpo político, infecciones que después puedan convertirse en cáncer, y luego en muerte de tal cuerpo. Las instituciones estatales no son la única manera de educarse (son sólo la única manera de tener un papel que te acredita). Hay maneras libres y autónomas de estar educado, y nos corresponde precisamente a los que somos conscientes del inacabamiento enseñar a la sociedad estas formas, formas autogestivas, independientes, libres, donde se fomente la educación suscitadora de Bondy.

Pero esto no se consigue sólo hablando, haciendo ensayos o escribiendo artículos, hay que actuar. Las personas que nos rodean, no estarán de acuerdo a escucharnos más si cuando les decimos que hay que ser críticos, éticos y justos en la realidad nosotros actuamos como borreguitos que no se salen de «los paradigmas aceptados» que fomentan la injusticia y la explotación. Es imposible abrirle los ojos al mundo cuando no comenzamos por demostrar que nosotros ya los hemos abierto. Hay que tomar la iniciativa, siempre existe la posibilidad de formar talleres de lectura de manera autogestiva, de hacer debates, de comentar experiencias. Pero no es la única manera de educar, también existe siempre la posibilidad de ayudar a las personas con sus problemas, sin esperar nada a cambio. Enseñar que la solidaridad es esencial, que cuando nos ayudamos unos con otros tenemos más posibilidades de bien vivir, y la solidaridad se enseña, siendo solidarios.

Cuando uno se solidariza con las personas, cuando se les ayuda con sus problemas, estas personas te reconocen como sujeto (y volvemos a la cotidianidad mundana y reconocimiento del otro), se dan cuenta que salirse de la cotidianidad no siempre es desagradable, porque te han visto salirte para brindarles tu ayuda y después, muchos están dispuestos a escucharte y esa es la oportunidad para ayudarles a conscientizarse.

Siendo que, desde la perspectiva reaccionaria nunca tendremos una educación que nos enseñe a conscientizarnos, a analizar nuestro entorno, a politizarnos, debemos hacerlo por nuestra cuenta. “Es una tarea que los educadores y las educadoras progresistas deben cumplir, dentro y fuera de las escuelas. Es una tarea que debe ser realizada por organizaciones no gubernamentales”10. Ciertamente ser educador en una institución ofrece una ventaja, que es la de tener a disponibilidad la atención de un grupo predispuesto a prestar atención y a aprender, lo importante es, como educador, no dejarse simplemente absorber por el sistema.

Pero además hay que trabajar también fuera de las aulas, seamos o no profesores. Si en las escuelas ofrecen solamente educación técnica, apolítica y neutra ante la realidad, es nuestro deber como personas éticas politizar a las personas que nos rodean diariamente, hacerles ver que no podemos pasar por la vida con una postura neutra ante las injusticias, ante la miseria, ante las guerras, como humanos deshumanizados, hay que despertar al pueblo. Eso es parte fundamental de una buena educación, cuando se aprende a ser políticamente activos y críticos, es cuando pasamos de estar adiestrados a estar educados, a ser humanos y no máquinas programadas, y entonces podemos aplicar nuestros conocimientos técnicos o científicos de una manera justa, ética y humana.

Pero no sólo se enseña con palabras, como ya mencioné, no es suficiente escribir o hablar, hay que actuar. Citando nuevamente a Freire, “El mejor discurso sobre él es el ejercicio de su práctica”11, “las cualidades o virtudes son construidas por nosotros al imponernos el esfuerzo de disminuir la distancia que existe entre lo que decimos y lo que hacemos. Este esfuerzo, el de disminuir la distancia que hay entre el discurso y la práctica, es ya una de esas virtudes indispensables -la de la coherencia”12.

El mundo se está cayendo a grandes pedazos, y es por eso que no podemos permitir que que tal situación continúe. Los grupos de poder no nos van a dejar el camino libre para destruirles su paraíso, por lo que hay que derribar sus defensas sea como sea. No podemos resignarnos, la utopía de un mundo más justo e igualitario no es imposible. Qué importa que nos llamen «ilusos y utopistas», si como lo dijo ya Flores Magón, “es a los ilusos y a los utopistas de todos los tiempos a quienes debe su progreso la humanidad. Lo que se llama civilización ¿qué es sino el resultado del esfuerzo de los utopistas?”13.

Quedarnos de brazos cruzados, esperando a que tal vez algún día llegue un mesías salvador por la vial legar o electoral, y que éste reformará la educación, es un farsante discurso más de la reacción. Decir al pueblo que espere pacientemente a que las cosas cambien de esa manera es una ofensa, porque es lo mismo que decirles que no luchen por la justicia para que dejemos de ser tratados como mercancía. Obviamente el gobierno nunca nos va a decir en sus escuelas que luchemos contra él, nunca se va a reconocer públicamente como enemigo de sus súbditos. El discurso de siempre, y es como nos educan es el de ser pacientes, pasivos, conformistas. Y que si no estamos conformes con lo que tenemos, si no nos gusta el régimen, que esperemos las elecciones para cambiarlo, porque es la única manera. ¡Claro que no! Esa es la única manera pero de preservar más de lo mismo, un sistema totalmente hipócrita que no quiere perder su poder.

Por eso debemos empezar a educarnos desde abajo, por nuestra cuenta, apoyándonos con la gente que nos rodea y creciendo cada día junto a ellos, enseñándoles y aprendiéndoles. Eso es a lo que me refería al decir que hay que crear pequeñas infecciones al cuerpo político. Cuando se creen muchas, el cuerpo estará débil y será fácil de derribar, y el que emergerá estará educado, por lo que no permitirá que uno como el anterior se imponga.

1Educación y Filosofía, Perú, Fondo Editorial, 1995, p. 15.

2Ibídem, pp. 17-18.

3Medios de comunicación masivos o de masas (término también muy utilizado directamente en Inglés: mass media) son los medios de comunicación recibidos simultáneamente por una gran audiencia, equivalente al concepto sociológico de masas o al concepto comunicativo de público.

4Herbert Marcuse, El hombre unidimensional, España, Planeta-De Agostini, 1993, p. 35.

5Enrique Dussel, Introducción a una filosofía de la liberación latinoamericana, México, Editorial Extemporáneos, 1977, p. 86.

6Augusto Salazar Bondy, ob. cit., nota 1, pp. 18-19.

7Paulo Freire, Pedagogía de la autonomía, Brazil, Siglo XXI, 1996, p. 52.

8Ibídem, pp. 53.

9Ibídem, p. 55.

10Ibídem, p. 96.

11Ibídem, p. 92.

12Ibídem, pp. 63-64.

13Ricardo Flores Magón, La revolución mexicana, México, Editores mexicanos unidos, 2001, pp. 15-16.

Jornada conmemorativa por los 43 años de la masacre de Tlatelolco

23 septiembre, 2011

 

Fiesta de la juventud rebelde

16 agosto, 2011

Sábado, 10 de septiembre · 16:00 – 23:30

SALON “LA HUERTA”, A UNOS METROS DEL RASTRO DE JOJUTLA.
APARTIR DE LAS 4:00 pm

POR PRIMERA VEZ EN LA REGION UN EVENTO CON ESCENCIA ANTI-AUTORITARIA DONDE LA REBELDIA SE MANFIESTA EN MUSICA-CONCIENCI- BAILE-PAZ-COLECTIVIDAD Y BUENA VIBRA…
TODO ESO SIN LIMITE…

AIRES DE MEXICO (son jarocho)
WARABARI (percusiones africanas)
HENEKEN (rocksteady – funk)
FERRI CORTI (hip-hop anarkista) nuevo proyecto
LIRIKA PODRIDA(hip-hop anarkista)
KIRASKO SKA(ska)
NANAKAMEH(rock-punk)
CHARRO NEGRO(metalconciencia)
KOFÁN(ritmos latinoamericanos)

VENTA DE MATERIAL ALTERNATIVO
PRESENTACION DEL N 5 DE “TIERRA Y LIBERTAD”
CHELAS: PRECIO BANDA
INICIA: 4:30 PM
LUGAR: SALON “LA HUERTA” A UNOS METROS DEL RASTROS DE JOJUTLA
SABADO 10 DE SEPTIEMBRE
ENTRADA GENERAL: $20 VARITES.

NO ARMAS, NO MOCHILAS,NO MALA COPAS.

TODO LO RECABADO EN ESTE EVENTO SERA PARA LAS ACTIVIDADES
Y PROYECTOS DEL CENTRO COMUNITARIO JÚLIO CHÁVEZ LÓPEZ

Festival cultural en Santa Rosa 30, ¡POR LA DIGNIDAD Y CONTRA EL OLVIDO!

19 abril, 2011

RIUS en el Instituto Tecnológico de Zacatepec

20 febrero, 2011

El próximo día 16 de marzo, la academia de Ciencias Económico-administrativas, a iniciativa del compañero HUGO CARBAJAL AGUILAR, Jefe de Proyectos de Extensión, invita a toda la comunidad a la plática que dará RIUS, a las 12:00 en el Instituto Tecnológico de Zacatepec.

Debido a la relevancia del invitado, deseamos saber si reservamos una sala o el auditorio según la cantidad de asistentes. Por eso enviamos este correo a todo el mundo para que nos hagan favor de decir si van a asistir al evento y contarlos a todos.

Se impondrá una sola regla en el evento: quienes entremos a la conferencia NO PODREMOS SALIRNOS DE ELLA, SINO HASTA QUE RIUS TERMINE.

Invitamos a todos a participar.

Entrada libre.

Ya está confirmado: Las conferencias serán en la sala de conferencias, sólo en caso de no haber cupo suficiente, se trasladará al auditorio de la institución.

M.A.R.H. ROBERTO YÁÑEZ HERNÁNDEZ

Presidente de la Academia de

Ciencias Económico-administrativas

Instituto Tecnológico de Zacatepec

La SEP y la eliminación de las humanidades

24 diciembre, 2010
Entre septiembre y octubre de 2008, la SEP inició una Reforma Integral de la Educación Media Superior (RIEMS), a través de dos acuerdos (442 y 444) publicados en el Diario Oficial de la Federación. Esta reforma, dictada y orientada por la OCDE e inspirada en el Plan de Bolonia, tiene una gran trascendencia porque afecta a millones de estudiantes. Se trata de un paso más en la estrategia neoliberal puesta en marcha en el país desde 1982 y proseguida por todo y a pesar de todo por los gobiernos priístas y panistas. Algunas de sus características son: ubicar a todos los subsistemas de educación media superior (Colegio de Bachilleres, Conalep, Cecyt, las preparatorias de las universidades con excepción de la UNAM) en un Sistema Nacional de Bachillerato (SNB) controlado por el gobierno; poner en práctica una reforma educativa tecnocrática y eficientista basada en el método de competencias y eliminar, en lo posible, la función propedéutica que tenía la preparatoria para convertirla prácticamente en el último grado de educación de los mexicanos. Para este fin, los artífices de la RIEMS fijaron un marco curricular común para todos los subsistemas que estaba inicialmente formado por cuatro áreas disciplinares: matemáticas, ciencias experimentales, ciencias sociales (donde se ubicó la historia) y comunicación (donde se colocó la literatura). En otras palabras, la reforma ya no contemplaría ni el área de humanidades ni las asignaturas filosóficas como obligatorias.

¿Cuáles eran las razones? La SEP nunca las ha explicado pero no hace falta mucha perspicacia para descubrirlas: se trata de un proyecto de instrucción para el mercado de trabajo. Ante ello, desde un primer momento, las asociaciones de filosofía del país, organizadas en el Observatorio Filosófico de México (OFM), denunciaron, con el apoyo de la comunidad científica y cultural del país, el enorme desatino que implicaba la supresión de las disciplinas mencionadas para la educación. Afortunadamente, diversos factores hicieron que las autoridades educativas se retractaran y llegaran a un acuerdo (el 488) con el OFM, avalado por las autoridades educativas de todo el país y que se publicara en el Diario Oficial el 23 de junio de 2009 restableciendo el área de humanidades y considerando la lógica, la ética, la estética y la introducción a la filosofía como disciplinas obligatorias. Ese mes se celebró en Santo Domingo la Reunión de alto nivel sobre la enseñanza de la filosofía en la educación media superior convocada por la UNESCO y allí descubrimos que en otros países de Latinoamérica, desde hace unos años, se había suprimido la enseñanza de la filosofía; se había cambiado de nombre a los cursos y se había declarado que su función era transversal con los resultados de la eliminación de la disciplina. En esa oportunidad se redactó un importante documento (que se puede consultar en www.ofmx.com.mx) rechazando esa tendencia tecnocrática y antihumanística. Pasaron los meses y la SEP no movía un solo dedo para cumplir el acuerdo y, por tanto, el 5 de febrero de 2010 hicimos entrega tanto al titular de la SEP, Alonso Lujambio, como al subsecretario de Educación Media Superior, Miguel Ángel Martínez, de una carta firmada por un centenar de profesores e investigadores; representantes de todas las escuelas y facultades de filosofía del país y avalada por la Federación Mundial de Sociedades de Filosofía (FISP) donde se demandaba el cumplimiento de las disposiciones del acuerdo 488. La respuesta verbal (que está grabada) que dio el subsecretario a una comisión del observatorio fue negativa. En otras palabras, la SEP se retractaba de sus propios acuerdos y la mayor prueba es que hasta el momento, pasados 10 meses de la publicación del acuerdo 488, los funcionarios de la secretaría no han ofrecido una respuesta por escrito a nuestro documento ni se han interesado en promover los cambios de los planes y programas de estudio en los subsistemas. Frente a ello, hay que felicitar al Consejo Universitario de la UNAM por su excelente, preciso y contundente comunicado del 7 de abril, conminando a la SEP para que cumpla con el acuerdo 488.

¿Por qué la SEP se opone a las humanidades y la filosofía? A mi juicio, los autores de la reforma creen, en forma equivocada, que la formación técnica y competente está reñida con una buena formación filosófica y ya no se diga humanística. Se trata de un inmenso error. En las condiciones en que se encuentra el país, que afectan especialmente a la juventud, ¿no debería de ofrecerse un curso de ética bien formulado, no doctrinal y laico, donde se aborden los temas como el de las drogas, el narcotráfico, el aborto, la clonación, la muerte asistida, la enajenación, la desigualdad o la crisis de valores?; ¿el estudiante no debería saber cuáles son las concepciones filosóficas que han conformado a nuestra sociedad desde el pensamiento prehispánico hasta la actualidad?; ¿no debería tener elementos para conformar un pensamiento propio y correctamente formulado? ¿Y no debería ser consciente de la dimensión estética que se expresa en el arte o la literatura? Y en el caso de la técnica, ¿no debería saber qué es la técnica; cuál es su función en la sociedad y cuáles son sus formas de utilización beneficiosas o perjudiciales para la naturaleza y la especie humana? La respuesta de las autoridades ha sido y es la supresión de estas dimensiones en la formación del estudiante para que sólo se preocupe de cómo integrarse en forma acrítica, alienada y mecánica a las formas de trabajo exigidas por la globocolonización. Pero además de negarse en los hechos a incorporar las humanidades han recurrido a la simulación colocando cursos como los de construcción de la ciudadanía que, por el contrario, no deberían ser exclusivamente filosóficos sino interdisciplinarios.

Para documentarse, los tecnócratas de aquí y de allá, deberían leer el libro de la UNESCO La filosofía, escuela de la libertad, donde se expone que la materia debería ser enseñada en todos los niveles para conformar una auténtica ciudadanía democrática. Agregaría que la filosofía bien enseñada (ojo, autoridades de la SEP) permite la conformación de una mente libre, creativa, dispuesta a debatir y dialogar racionalmente sobre los grandes problemas sociales y que coadyuva a que los individuos puedan desempeñar en forma competente cualquier actividad. La filosofía y las humanidades proporcionan a los individuos armas culturales, históricas y lingüísticas para poder enfrentar un mundo extraordinariamente conflictivo como el actual. Es por ello que la SEP está obligada a cumplir ética y jurídicamente sus propios acuerdos.

* Coordinador del Observatorio Filosófico de México y profesor-investigador de la UAM-I.

Fuente:http://www.jornada.unam.mx/2010/06/29/index.php?section=politica&article=022a2pol

Aquí se puede aportar una firma de apoyo: http://ofmx.com.mx/firmas.html

¿Por qué es importante la filosofía?

Las grandes cuestiones de la filosofía

18 diciembre, 2010

Filosofía Aquí y Ahora, primer capítulo, conducido por José Pablo Feinmann.

 

Para ver más capítulos: http://www.filosofiaaquiyahora.com.ar

Los despreciados filósofos en el mundo antiguo, pero todavía en el mundo actual

17 diciembre, 2010

Los filósofos, amantes de la sabiduría y de la verdad, han sido desde su aparición en la Grecia clásica, despreciados, y en ocasiones hasta condenados por el hecho de ejercer una profesión de “locos”. Se han encargado desde su aparición de asuntos relacionados con las grandes preguntas de la humanidad. En sus inicios, la principal preocupación de los filósofos fue, explicar racionalmente el mundo, su formación y su conformación.

El primer filósofo fue Tales de Mileto (639 – 547 a.C.), y desde este primer hombre dedicado a la filosofía, el menosprecio hacia ellos ha sido evidente. Así lo cuentan algunas anécdotas: «se dice que una aguda y graciosa esclava tracia se burló de Tales, porque, mientras observaba las estrellas y miraba hacia arriba se cayó en un pozo; ávido por observar las cosas del cielo, le pasaban desapercibidas las que estaban detrás de él y delante de sus pies»1.

Y otra más dice que «cuando, por su pobreza, le reprochaban que la filosofía era inútil, tras haber observado por el estudio de los astros que iba a haber una gran producción de olivas, se procuró un pequeño capital, cuando aún era invierno, y que depositó fianzas por todas las presas de aceite de Mileto y Quíos, alquilándolas a bajo precio porque nadie licitó contra él. Cuando llegó el momento oportuno, al ser muchos los que a la vez y de repente las pedían, las iba alquilando al precio que quería y reunió mucho dinero, demostrando así que es fácil a los filósofos enriquecerse, si quieren, pero que no son las riquezas lo que les interesan»2.

Con estas anécdotas, podemos darnos cuenta de que primeramente los filósofos eran mal vistos porque en vez de estar atentos a las cosas que sucedían en la tierra, se preocupaban más por cómo o por qué sucedían tales cosas. Lo cual, para las personas normales, era una actividad improductiva y que además, al no estar atentos al mundo terrestre estaban más expuestos a pasar malos ratos por pasar desapercibidos de lo que había alrededor.

Con el paso del tiempo, la filosofía evolucionó y los filósofos comenzaron a hacerse otro tipo de preguntas. Surgieron nuevas dudas y campos de estudio de interés para la filosofía más relacionados con la humanidad que con la conformación del mundo. Temas relacionados con la justicia y el bien fueron las principales preocupaciones de los filósofos de la época socrática, de la cuál Sócrates (470 – 399 a. C.) fue el mayor exponente, y de quien tenemos albergado la mayor parte de su conocimiento en los diálogos platónicos.

Sócrates fue uno de esos filósofos condenados a muerte por las leyes atenienses. Sócrates fue un filósofo que utilizaba la dialéctica3 para tratar de conocer, de llegar a la sabiduría, a la verdad. Él acostumbraba ir en busca de los sabios de la polis4 para entablar conversaciones. Ponía en práctica el diálogo con políticos, sofistas, artesanos y con todo aquel considerado virtuoso o sabio en la polis ateniense.

Él fue acusado y le hacen «culpable, por corromper a los jóvenes, porque no cree en los dioses del Estado, y porque en lugar de éstos pone divinidades nuevas bajo el nombre de demonios»5. En realidad, Sócrates fue acusado porque a lo largo de sus entrevistas con los supuestos sabios de la polis, fue demostrándoles que en realidad no eran sabios y que su supuesta sabiduría era sólo doxa6. Así, haciéndoles ver que no eran sabios, demostrándoles sus equivocaciones fue haciéndolos de él, enemigos, fue creando rencor hacia él.

Sócrates fue pues un verdadero parresiastés. Y Es de hecho así como deben serlo todos los filósofos si lo que buscan y aman es la verdad y la sabiduría. «El parresiastés no sólo es sincero y dice lo que es su opinión, sino que su opinión es también la verdad. Dice lo que él sabe que es verdadero. La segunda característica de la parresía7 es, entonces, que hay siempre una coincidencia exacta entre creencia y verdad»8, así como la hay entre teoría y praxis9.

Según Michel Foucault, en su libro Discurso y verdad en la antigua Grecia, «alguien utiliza la parresía y merece consideración como parresiastés sólo si hay un riesgo o un peligro para él en decir la verdad (…) Cuando un filósofo se dirige a un soberano, a un tirano, y le dice que su tiranía es molesta y desagradable porque la tiranía es incompatible con la justicia, entonces el filósofo dice la verdad, cree que está diciendo la verdad y, más aún, también asume el riesgo»10.

Sócrates asumió el riesgo de generarse enemigos, y no simples enemigos, sino aquellos que eran los sabios y educadores de la polis, principalmente los sofistas, quienes bien sabía que podrían condenarlo. El parresiastés debe siempre decir la verdad, sin importar que esa verdad pueda resultar una ofensa para el interlocutor. Y aunque Sócrates sabía que sacar de la opinión a sus interlocutores era algo benéfico para ellos, ellos persuadidos por el coraje y enojo que les causaba Sócrates al desocultar su ignorancia, llegaron a odiarlo.

Los sofistas, en la antigua Grecia al parecer fueron los principales opositores de los filósofos. ¿quienes eran los sofistas? Eran los educadores del pueblo, el sofista «es el conocedor de las cosas sabias»11. Sin embargo, los filósofos como Sócrates se contraponen a los sofistas y su método, la retórica, como un método que persuade al pueblo. El mismo Georgias así lo afirma en el diálogo que lleva su nombre hablando así de la retórica: «(…) es el mayor bien; y les procura la libertad y, a la vez permite a cada uno dominar a los demás en su propia ciudad. (…) Ser capaz de persuadir, por medio de la palabra, a los jueces en el tribunal, a los consejeros en el Consejo, al pueblo en la Asamblea y en toda otra reunión en que se trate de asuntos públicos»12.

Es decir, los sofistas no perseguían la sabiduría ni buscaban la verdad, simplemente trataban de persuadir para dominar y para ganar dinero. Entonces, aparentemente eran maestros de sabiduría, mientras que los filósofos por otro lado son, amantes de la sabiduría y de la verdad. Es por eso que unos con otros aparecían en constantes discusiones durante la Grecia antigua.

La actividad filosófica no es una actividad que busque la riqueza para quién a ella se dedica. Los filósofos se dedican a tal actividad por el hecho de que aman la sabiduría, sin embargo, no se procuran de ella para vivir con comodidades y lujos. Como ya lo mencioné anteriormente, los filósofos también eran despreciados por dedicarse a una actividad aparentemente improductiva. Así, los sofistas también tachaban a los filósofos de conformistas, pero también los tachan de inútiles, pues al parecer la filosofía busca la verdad, pero nunca la encuentra. Para los sofistas pues, la filosofía es como un juego que ayuda a pensar, que complementa la educación, pero éste es un juego propio de la niñez, pues los niños justamente no tienen obligaciones y pueden libremente entretenerse con la filosofía; pero cuando se llega a la edad adulta, uno ya no debe dedicarse a la filosofía, pues ya se tienen obligaciones y responsabilidades respecto a la polis y éstas se deben cumplir realizando alguna actividad productiva.

En el libro seis de La República de Platón, el Sócrates platónico que dialoga aquí se enfrenta con la situación de demostrar porque razón los filósofos son despreciados. Según el texto, los filósofos son como los enamorados respecto al objeto de su amor, pues aman todo lo que afecta a tal instancia. Al mismo tiempo, le tienen pánico a la mentira, pues la mentira es contraria a su objeto amado, a la verdad. Según Sócrates, estos hombres (los filósofos), virtuosos y amantes de la verdad y sabiduría, son quienes deberán gobernar en la república y con su argumentación convence. Pero al tomar Adimanto la palabra le dice: «Sócrates, nadie puede negarte la verdad de lo que acabas de decir, pero esto es lo que siempre sucede a quienes conversan contigo. Piensan que porque no conocen el arte de preguntar y responder, poco a poco son conducidos al error por medio de una serie de preguntas cuyas consecuencias no ven de inmediato, pero que ligadas las unas a las otras, terminan por creer exactamente en todo lo contrario que habían creído en un principio. (…) es imposible oponer algo a tus preguntas en particular, pero si la cosa en sí se examina, podemos ver que quienes se dedican a la filosofía, no sólo los que lo hacen en su juventud para completar su educación, sino los que envejecen en ese estudio, son en su mayoría extraños y miserables, por no decir algo peor, y en cambio los más capaces se vuelven inútiles para la sociedad por haberse dedicado a este estudio que tanto elogias»13

Sócrates, para demostrar la utilidad de los filósofos en la sociedad, responde haciendo una comparación: «Imagínate al capitán de una nave (…) Más grande y más fuerte que el resto de la tripulación, pero algo sordo, miope y con poco conocimiento del arte de la navegación; además, los marineros se disputan el timón, sin que ninguno de ellos posea conocimientos náuticos (…) argumentando que es una ciencia que no puede aprenderse (…) Los excluidos matan y arrojan al mar a los que han sido elegidos, después emborrachan al capitán y le causan sueño (…) Se adueñan del navío, se echan sobre las provisiones, comen y beben en exceso, y dirigen la embarcación como sólo tales individuos podrían hacerlo (…) Por otra parte, no saben lo que es un piloto y que para serlo, deben conocer con exactitud el clima, las estaciones, el cielo, los astros, los vientos y todo lo relacionado con este arte; y en cuanto al talento de dirigir una nave, la tripulación se oponga o no, no creen posible unir a él los conocimientos del pilotaje. ¿Qué idea consideras que se tiene, en estas naves, sobre el verdadero piloto? Los marineros que yo describo, ¿no le tendrán como hombre inútil y visionario que pierde su tiempo contemplando los astros? (…) No creo que sea necesario demostrarte que este cuadro es la imagen fiel del trato que reciben los verdaderos filósofos en los Estados»14

Siendo así, concluyo haciendo una observación resumida y generalizada de todos los puntos descritos en el documento. Los filósofos son personas amantes de la sabiduría y de la verdad. Ellos son verdaderos parresiastés, es decir, tienen coherencia entre su teoría y praxis, al igual que tienen concordnacia entre su doxa y episteme15, y que encima de todo asumen un riesgo al comportarse, decir y actuar como tal. Amantes del conocimiento y enemigos de la mentira pues, son los filósofos, y éstos, se han ganado el desprecio o menosprecio, y condena de la sociedad por ser aparentemente inútiles, por no realizar actividades productivas y por pasarse la vida jugando a encontrar una verdad que nunca encontrarán. Además, al ser sinceros en su búsqueda de la verdad, se ven en la necesidad de decir a sus interlocutores lo que ellos creen que es la verdad, y en muchas ocasiones, a la gente no le gusta escuchar sus verdades, más aún, muchos se sienten ofendidos. Al sentirse ofendidos, toman enemistad hacia quien les ha hecho ver esa verdad que no querían ver y los condenan.

Sin embargo, como nos hace ver Platón en el libro seis de La República, con la comparación de la sociedad con la embarcación, los filósofos tienen la fórmula para hacer andar la sociedad correctamente, pues ellos se dedican a observar el mundo, a indagar por los problemas de la sociedad, a tratar de descubrir por qué y cómo son las cosas. Es decir, racionalizan el mundo, lo estudian, y gracias a ese estudio encuentran soluciones para mejorarlo; sin embargo, por ignorancia será que el resto de la sociedad ve esta actividad de analizar el mundo como una actividad inútil, pues no ven productividad alguna en analizar, y digo que es ignorancia porque por lógica y racionalidad debemos tener en cuenta que, para solucionar algo, primeramente debemos buscar la raíz del problema, es decir, analizar el problema. Peor aún es para los tiranos o gobiernos totalitarios la actividad de los filósofos, pues en su caso, son los filósofos quienes pueden poner en duda el funcionamiento de su gobierno, con lo cual, se arriesga su poder y riqueza, por lo cual, tienen una constante guerra contra los filósofos.

Bien puedo citar aquí palabras de Mary Midgley en su obra Delfines, Sexo y Utopías, en donde compara a la filosofía con el oficio de la fontanería. Dice: « Los he comparado en varias ocasiones con la pretensión de subrayar la idea de que filosofar no sólo es algo sublime, elegante y difícil, sino también necesario. (…) La fontanería y la filosofía son actividades que surgen debido a que culturas complejas como las nuestras cuentan, bajo su superficie, con un sistema bastante intrincado que por regla general pasa inadvertido, pero que aveces no funciona adecuadamente. En ambos casos, esto puede tener graves consecuencias. Cada sistema satisface necesidades vitales de quienes viven por encima de él. Resulta difícil arreglarlos cuando fallan, ya que ninguno de los dos se diseñó conscientemente para operar como un todo. (…) Cuando aparece algún problema, se precisa una técnica especializada, si es que se pretende tener alguna esperanza de localizarlo y corregirlo. Aquí, sin embargo, nos topamos con la primera diferencia acusada entre los dos casos. En lo tocante a la fontanería, todo el mundo acepta la necesidad de especialistas cualificados. En materia de filosofía son muchos los que no sólo ponen en duda esta necesidad, sino que a menudo se muestran escépticos sobre la propia existencia de un sistema subterráneo. Cuando los conceptos con los que vivimos funcionan mal no suelen gotear ruidosamente desde el techo ni inundar el suelo de la cocina. Sólo distorsionan y obstruyen silenciosamente nuestro pensamiento. A menudo no somos conscientes de este oscuro mal funcionamiento en la misma medida en que lo somos del malestar producido por un continuo mal olor o un resfriado que avanza lentamente. Claro que podemos quejarnos de que la vida nos va mal, de que nuestras acciones y relaciones no marchan como queremos. Pero puede resultar muy difícil darse cuenta de por qué ocurre, o qué hacer al respecto. Nos es más fácil buscar el origen del problema fuera de nosotros mismos. (…) Nuestra atención se dirige de forma natural hacia afuera, hacia los defectos del mundo que nos rodea. Darle la vuelta al pensamiento para poder observase a sí mismo críticamente es bastante difícil. Esta es la razón por la que, en cualquier cultura la filosofía ha tenido un desarrollo relativamente tardío»16.

La filosofía, la compara Platón con el arte de navegar y la compara Midgley con el oficio de la fontanería. En ambos caos se cree que la filosofía no es necesaria, pues para resolver problemas se evita la situación de analizarlos, en cambio, simplemente nos dejamos llevar por la situación, buscamos culpables en vez de buscar soluciones y así, el problema va creciendo hasta que todo se derrumba.

En la actualidad, los filósofos siguen siendo menospreciados, tachados de inútiles y miserables. El mundo de hoy es un caos, las personas viven cómodamente en el mundo capitalista, pero esa vida cómoda que llevan acarrea ciertas consecuencias que la gente común no quiere ver, o como Midgley lo dice, buscan al culpable en el exterior. Hace falta en la población ese sentido crítico que la filosofía proporciona, pero como la filosofía es una actividad “inútil e improductiva”, nadie quiere practicarla y de hecho, hay una guerra en la que intentan desaparecerla de la educación. Así, la raíz de los problemas sigue pasando desapercibida y hay pocos filósofos que los analicen, y a quien los analiza, nadie los quiere escuchar o en el peor de los casos, quieren silenciarlos.

Así, desde el mundo antiguo en que nació la filosofía hasta el día de hoy, los practicantes de esta “profesión de locos”, han sido y son despreciados y condenados, a pesar de que su único delito sea, procurar el bien para todos, la virtud y la verdad.

1Los filósofos presocráticos, G. S. Kirk, J. E. Raven Y M. Schofield, Pag. 91

2Los filósofos presocráticos, G. S. Kirk, J. E. Raven Y M. Schofield, Pag. 92

3En la epistemología platónica es el proceso o método de conocimiento que nos va a garantizar el conocimiento absoluto de las ideas supremas. Está basado en el diálogo de preguntas cortas y respuestas cortas.

4La denominación dada a las ciudades estado de la antigua Grecia.

5Apología de Sócrates, Platón, Pag. 16

6Doxa (δόξα) es una palabra griega que se suele traducir por ‘opinión’.

7Traducida normalmente al castellano por «franqueza».

8Discurso y verdad en la antigua grecia, Michel Foucault, Pag. 39

9Praxis es el proceso por el cual una teoría o lección se convierte en parte de la experiencia vivida. Es decir, llevar a la práctica la teoría.

10Discurso y verdad en la antigua grecia, Michel Foucault, Pags. 41, 42

11Protágoras, Platón, Pag. 509.

12Gorgias, Platón, Pag 32.

13La república, Platón, Pag. 224.

14La república, Platón, Pag. 226

15Ciencia. Algo pasa de ser doxa a episteme cuando está rigurosamente argumentado.

16Delfines, Sexo y utopías, Mary Midgley, Pags. 13, 14.

Bibliografía:

  • Platón, Apología de Sócrates, Editorial Concepto S.A., México, D.F., 1985.
  • G. S. Kirk, J. E. Raven Y M. Schofield, Los filósofos presocráticos, Editorial Gredos.
  • Platón, Protágoras, Editorial Gredos.
  • Platón, Gorgias, Editorial Gredos.
  • Platón, La República, Grupo Editorial Tomo, S. A. De C. V., México D. F. 2008.
  • Foucault ,Michel, Discurso y verdad en la antigua grecia, Paidós, Buenos Aires, 2004.
  • Midgley, Mary, Delfines, sexo y utopías, Fondo de cultura económica, Gráficas Palermo, Madrid, 2002.

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